Opinión | La triste historia de: Margarita y Felipillo

Muy movido estuvo el Instituto Nacional Electoral (INE) este fin de semana revisando los requisitos de los partidos que aspiraban a su registro. El jueves eliminó tres, dejó solo al partido evangélico PES y al partido de Margarita Zavala y Felipe Calderón (México libre).

Cuando se dio a conocer esta decisión, las Redes Sociales se volcaron en contra del INE por dar el registro al partido calderonista. Argumentos sobraban: Que había sido sancionado por no justificar financiamientos, su padrón lleno de irregularidades, que, si estaba atrás el crimen organizado, estas, entre otras acusaciones a la ex pareja presidencial y su partido.

Margarita Zavala feliz, exhibía una resolución del INE, Felipe Calderón emocionado quizá en su bar brindando con wiski inglés que solo  toma en momentos muy especiales. Veinticuatro horas después, se les cayó el sueño, el INE dio marcha atrás y les retiró el registro en la sesión del viernes, el dictamen se dio a conocer por la noche.

Los esposos, políticos de derecha, no ocultaron su desconcierto y estallaron, vamos a impugnar inmediatamente… dijo la señora Margarita Zavala. El INE recibió órdenes del presidente, dijo Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, no nos detendrán, afirmó con tono brabucón y quizá alcoholizado.

Las especulaciones sobre las causas de la rectificación del INE son muchas, apuntaremos algunas de ellas: Las Redes Sociales se habían volcado contra el INE, en el umbral de un proceso electoral, entrar debilitado, la credibilidad se le caería de manera estrepitosa. Ya había voces que pedían la renuncia del presidente del INE Lorenzo Córdova y del consejero Ciro Murayama, “fuera Lencho”, gritaban”.

De seguir la indignación social, el INE podría verse inmerso en un verdadero torbellino de críticas, protestas, indignación y rechazo. Lo peor que le puede suceder a quien es responsable de la organización y ejecución de un proceso electoral, es enfrentarse con los ciudadanos. Nos dirán que en el 2006 sucedió y el IFE de entonces resistió, es cierto, pero lo apuntalaba el sistema político ya desaparecido. 

Felipe Calderón dice lo que tenía que decir, que nunca hubo financiamiento irregular, que lo puede comprobar con tarjetas bancarias, que sus padrones no tienen inconsistencias, que son víctimas de la represión. Lo cierto es que ya no tiene poder, solo es un ciudadano más con añoranzas de un pasado que jamás volverá. Su partido con o sin registro más que un peligro para el presidente o para Morena, lo es, pero para el PAN, que a estas alturas debe de estar feliz con la decisión del INE.

La ex pareja presidencial ha perdido el sentido común, incapaz de percibir la magnitud del rechazo social, aceptar que su vida política terminó y terminó mal. Lo más sensato es irse a casa, olvidarse de todo, ella viendo La Rosa de Guadalupe, él tomando wiski, quizá con la banda presidencial puesta soñando que está en el bar que mando construir en los pinos.

El presidente López Obrador le da un consejo a Felipe Calderón, que sin violencia haga movilizaciones para defender su verdad, que convoque a sus seguidores, que estremezca México. Pero que no vaya a Nueva York porque allí esta Genaro García Luna. Buen consejo. O no.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios