Opinión | Las consecuencias de dos protestas muy similares

Hace aproximadamente 20 años que en esta capital no se registraba una protesta similar a la que realizaron los integrantes de la Barra Mexicana, Colegio de Abogados el pasado jueves al filo del mediodía, curiosamente casi fue en el mismo lugar, la diferencia, escasos metros, los motivos tal vez los mismos, la desesperación por la manera de actuar de las autoridades ante los problemas de los diferentes sectores de la sociedad, y aunque algunos criticaron que un grupo de abogados encabezados por Gustavo Gamero Luna y Martín Estrada Arreola, actual presidente y expresidente de este Colegio de profesionistas (y se supone que también profesionales del derecho) hayan tenido “la puntada” de incendiar un “vehículo” en plena avenida 5 de Febrero, justo en las afueras del edificio del Tribunal Superior de Justicia para exigir la destitución del presidente.

Este acto vandálico para muchos, me hizo recordar el conflicto que surgió allá en los años 90 con los vehículos de procedencia extranjera, conocidos también como “chocolatos” y un movimiento organizado por el ingeniero Francisco Javier Reyes Ortiz, quien por espacio de varios días realizó un plantón en las afueras de las oficinas de la Secretaría de Hacienda, ubicadas en ese entonces en la calle Constitución, hoy paseo Constitución, la demanda en ese entonces era que se realizara un proceso de regularización de vehículos americanos, esto ante el hostigamiento del que eran objeto los dueños de los “chocolatos” por parte de los integrantes de las corporaciones de los diferentes niveles de gobierno, después de anunciarlo pos varios días, Reyes Ortiz y su gente decidieron prenderle fuego a otro “cascajo” a un auto que ya ni para el espectáculo de Los Pilotos Infernales de Francia iba a servir, justo en la calle 5 de Febrero, frente a la puerta principal de lo que era la sede del gobierno del estado, hoy museo Francisco Villa.

Ese día, al igual que el pasado jueves, los medios de comunicación atestiguaron el acto, claro que en este entonces era un número bastante reducido en comparación a los que hay ahora, pero la noticia fue la misma, el incendio de un auto en pleno corazón del Centro Histórico, lo que fue diferente fue el show posterior que se dio en esta ocasión, la llegada de los cuerpos de seguridad y la detención de los líderes de este movimiento, el mismísimo presidente de la Barra de Abogados, a quien subieron en una unidad policíaca junto con sus hijos que trataron de hacerle “el quite” con los elementos de seguridad, por lo que también fueron “carruchados”.

Este hecho dividió opiniones en las redes sociales, molestia por el actuar de la autoridad policiaca, considerada como un exceso de los agentes y de quien ordenó la detención, pero para otros, algo justo, porque se violentó la ley, inexplicable que los encargados de impartir justicia hayan hecho semejante “barbaridad” señaló no poca gente, lo cierto es que los abogados, como hace años Reyes Ortiz lograron llamar la atención de todos, las acciones pasadas tal vez lograron su objetivo y finalmente meses después el proceso de regularización de chocolatos, este se dio en todo el país, las del presente está por verse, se dice que el Magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia ya presentó su renuncia, algo que aún no se confirma, si esto es verdad, los abogados habrán logrado su objetivo, aunque los hayan “guardado” por algunas horas, a diferencia de Reyes Ortiz, quien en esa ocasión “no le tocó”, pero esa es otra historia.

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