Opinión | Las elecciones: una función de Estado

De acuerdo con el artículo 41, Base V de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las elecciones es una función de carácter estatal. Esto supone la participación, además de las autoridades encargadas de su organización (el Instituto Nacional Electoral y los organismos públicos locales electorales), de los poderes públicos, los partidos políticos, los medios de comunicación, y la propia ciudadanía. 

Aquí presento una breve explicación de la participación que tiene cada uno de estos actores en esta importante tarea, dejando de manifiesto que es necesario e imperativo asumir el compromiso de cumplir cabalmente con lo que a cada uno nos corresponde, y llevar las elecciones estatales a buen puerto. 

Al poder ejecutivo, a través de los distintos cuerpos de seguridad, le corresponde mantener la paz y el orden, garantizar que las elecciones se desarrollen en un ambiente de tranquilidad, evitando poner en riesgo la integridad de las y los ciudadanos. Por cierto, ahora que nos encontramos en medio de una pandemia ocasionada por el virus SARS-COV-2 (Coronavirus), al ejecutivo también le corresponde fijar las disposiciones en materia de salud, tendentes a evitar su propagación, en todo caso, las autoridades en lo general y quienes participen en el proceso, deberán cumplir con las recomendaciones que se dicten al efecto. Al ejecutivo también le corresponde evitar incidir de modo alguno en la contienda.

El poder legislativo se encarga de aprobar las leyes que establecen los procesos e institución electorales, pero también es quien aprueba el presupuesto necesario para mantener la operación de las instituciones electorales y la organización de los procesos electorales, respetando la autonomía e independencia de los órganos electorales para determinar y ejercer su presupuesto.

Al poder judicial y los tribunales electorales les corresponde dirimir las controversias que se susciten en materia electoral, dando definitividad a cada uno de los actos y etapas de los procesos electorales.

Los partidos políticos son el medio por excelencia para acceder al poder público, son quienes postulan las candidaturas para los distintos cargos de elección popular, además, son vigilantes permanentes de las distintas etapas de un proceso electoral, al ser integrantes de los principales órganos colegiados de naturaleza electoral.

Los medios de comunicación también juegan un papel importante dentro de los procesos electorales, su función es esencial para evitar la polarización en el discurso público, informar con objetividad y de manera oportuna también contribuye al buen desarrollo del proceso electoral, también representan un espacio fundamental para visibilizar las distintas ofertas políticas; mantenerse neutrales, imparciales y objetivos debe ser su tarea primordial.  

Finalmente, y en lo que se pude decirse es el corazón de las elecciones, tenemos a la ciudadanía, su participación en los procesos electorales es necesaria e indispensable, para ello, las y los ciudadanos pueden participar a través de alguna candidatura, o bien siendo parte del funcionariado de casilla, como capacitadoras o capacitadores asistentes electorales o supervisoras o supervisores electorales, como consejeras o consejeros electorales, como representantes ante mesas directivas de casilla, como observadoras y observadores electorales o bien, en su calidad de ciudadanas y ciudadanos, cumpliendo con su obligación constitucional primigenia de votar en las elecciones populares.     

En fin, al ser las elecciones una función de Estado, queda claro que la responsabilidad y el compromiso de todos quienes participamos en las mismas es clave para el fortalecimiento de la Democracia; para decirlo en mejor expresión: la Democracia es asunto de todas y de todos.

@David_ArambulaQ  

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