Opinión | Las personas que fallecieron… fallecieron: Gatell

El más claro ejemplo de la capacidad del gobierno federal es el manejo que le ha dado a la pandemia durante los meses que levamos en contingencia; es posible conocer las decisiones que se han tomado, las reacciones y los resultados de su gestión gracias a los avances de la tecnología y gracias a esas leyes “neoliberales” que obligan al gobierno y a las instituciones a la transparencia y la rendición de cuentas.

Y es que a veces la memoria nos falla, especialmente cuando los hechos se contraponen a lo que queremos creer y nos hacen omitir o negar aquello que lastima tales creencias.

Por eso para muchos es muy difícil recordar hoy que hace más de seis meses, concretamente el 26 de marzo, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguraba que se estaba domando la pandemia “Vamos bien porque se ha podido domar la epidemia” dijo textualmente. En ese momento se contabilizaban mil 352 personas fallecidas.

A muchos se les olvida que el 13 de mayo el presidente ya estaba llamando a regresar a la normalidad; ese día aseguró que “Ya iniciamos esta etapa, ya está la luz que indica que vamos a salir del túnel” y para entonces apenas comenzaba lo más duro y lo más apabullante del número de muertos.

Sí, antes de lo peor de la pandemia el presidente juraba que ya se pudo domar la pandemia, que vamos bien y que ya había que regresar a la normalidad… ¿Es esto buen gobierno?

Los defensores de la Cuarta Transformación también prefieren olvidar que el vocero de la presidencia para el tema de la pandemia, el doctor Hugo López-Gatell había pronosticado que con sus estrategias se podían esperar hasta seis mil muertes, luego dijo que podrían ser ocho mil y luego aumentó la cifra a 12 mil, 28 mil y lo más alto era de 35 mil. El 4 de junio dijo que “un escenario muy catastrófico (podría ser) de 60 mil”. Como calificar esa gestión, con esas previsiones, cuando hoy se cuentan en México 86 mil 338 personas fallecidas, más de 26 mil muertes por encima del escenario más catastrófico imaginado por la 4T.

Además hay que recordar también que estas cifras oficiales podrían significar al menos el triple, pues desde el inicio de la pandemia, muchos muertos no han sido reconocidos ni contabilizados o atribuidos a otras causas como la famosa neumonía atípica.

Y con todo esto el presidente insiste en decir que su gestión ha sido un éxito, el principal argumento es que nunca se saturaron los hospitales. Pero “olvida” decir que desde el principio se pidió a los ciudadanos no ir a los hospitales, se pidió permanecer en casa, esperar a tener síntomas graves, y entonces, solo entonces ir al hospital ¿o acaso ya se olvidaron de eso?

La realidad es que muchos murieron en sus casas, un dato muy incómodo para el presidente es que el 80 por ciento de quienes han muerto nunca tuvieron atención en una unidad de cuidados intensivos, y de los pocos que sí la tuvieron, más del 70 por ciento murió de todas formas.

Hospitales vacíos, unidades de terapia intensiva libres y los muertos en casa.

Pero también se les olvida que desde el principio, cuando todo el mundo científico indicaba la necesidad de hacer pruebas para poder identificar y romper la cadena de contagios, el gobierno de México decía que no era necesario.

Igual han hecho con el cubrebocas, mientras todos los científicos del mundo han insistido en que esta es la mejor herramienta para evitar la propagación del virus, el presidente ha puesto el ejemplo de no usarlo y su vocero lo minimizó durante meses hasta últimamente cuando la evidencia se le ha venido encima y ahora ha tenido que aceptarlo como quien hace un favor pero sin reconocer el error.

Hoy somos el país con el mayor número de médico, enfermeras y personal de salud fallecidos por esta causa, lo que revela que el gobierno también fue omiso, incapaz y negligente para dotarlos e los equipos y suministros necesarios, decisiones y acciones de gobierno a todas luces criminales.

Para colmo, hace unos días escuchábamos al subsecretario López-Gatell expresar una más de sus frases para la posteridad “Las personas que fallecieron, fallecieron”.

@MCervantesM

Puedes comentar con Facebook