Opinión | Los problemas de las campañas en medios masivos

A partir de la primera implementación del citado modelo de comunicación, en la elección federal de 2009 en donde se renovó la Cámara de Diputados hasta la elección de ayuntamientos en el estado de Durango celebrada en 2019, se contabilizó una década de la aplicación de las reglas electorales para el desarrollo de la comunicación política en México, tanto en la promoción de los quehaceres gubernamentales como de los mensajes y plataformas de los actores y partidos políticos. Sin embargo, a ocho días del inicio de las campañas de diputados locales, podemos identificar los siguientes problemas de las reglas para el acceso a radio y televisión:

Persiste la adquisición de cobertura informativa, pese a que en 2014 fue elevada a causal de nulidad en el apartado D del artículo 41 Constitucional. Aun y que el INE en coordinación con la UNAM realizan un monitoreo de los noticieros para detectar el tratamiento a todos los candidatos en espacios de entrevistas, se sigue presentando que solo los partidos o candidatos con posibilidades de adquirir tiempo de cobertura, son los que más proyección tienen estos espacios de radio y televisión, pues se tienen reportes de la venta oscura de los minutos en entrevistas o cápsulas que oscilan entre los cinco mil pesos por minuto.

Continúa el formato de dividir el tiempo del Estado en radio y televisión en millones de anuncios de 30 segundos, con lo que se llega a saturar a las audiencias. Las agencias de publicidad se dedican a confeccionar comerciales políticos, dirigidos a la ciudadanía a ofertar productos y no tanto las propuestas de los candidatos y partidos políticos.

Las organizaciones de la sociedad civil, encontraron la manera de incidir en el modelo de comunicación política con la contratación de tiempo en radio y televisión a través de estrategias de disfraz de propaganda negativa al supuestamente equiparar las propuestas de candidatos respecto a temas trascendentales.

La comunicación gubernamental ha experimentado mutaciones importantes, pues si bien se mantiene el cariz institucional en los anuncios televisivos y radiofónicos, la cobertura informativa es bastante personalizada a los servidores públicos. No obstante, a partir de diciembre de 2018, la comunicación de gobierno tomó un derrotero inimaginable con las conferencias de prensa matutinas del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en donde además de marcar la agenda informativa de lunes a viernes, las autoridades electorales se vieron envueltas en polémicas y controversias por la percepción de que estos ejercicios debieron de suspenderse con el inicio de las campañas electorales del proceso de 2021. Sin omitir los informes cuatrimestrales y festejos del triunfo electoral en 2018 mejor conocidos como “AMLOFEST”.

Como podemos apreciar, el actual modelo de comunicación política y todo el sistema electoral se encuentra en una fase de desgaste, lo peor es que originado por la facción política que insistió en su confección restrictiva desde las elecciones presidenciales de 2006 y ahora, hay que permanecer a la expectativa de los cambios que se puedan presentar una vez pasando el 6 de junio.

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