Opinión | Me duele (2da parte)

Resplandor entre rejas XV

-La verdad he desperdiciado parte de mi vida. Me equivoqué de haber estado donde andaba… Lo que hacía… Con las personas que estuve… Duele no haber estado con mi familia… Me doy cuenta la falta que les hice y la que me hicieron. Antes decía que no y me duele no tenerlos. Me viene a ver mi novia dos veces al mes, pero mi familia no viene.

– ¿Estudias? * Sí, la prepa; voy a taller de carpintería, computación, hago deporte.

– Me imagino que te llega el momento de tristeza, de nostalgia ¿cómo le haces para no estancarte ahí? * Trato de ver lo que vivo en mi momento. Yo siempre he tratado de vivir el momento… trato de no recordar el pasado, ni buscar el futuro… Porque si pienso en ese mañana, quizás me haga ver que ese futuro es una ilusión y no será lo que yo pienso; así que mejor vivo mi presente y ya mañana será otro día si mi padre Dios lo permite. Si veo que me está pegando el encierro, trato de platicar con los compañeros… de sacar eso jugando o algo para entretenerme.

– ¿Qué piensas hacer cuando salgas de aquí? * He trabajado en la obra y tengo conocimientos de muchas cosas; ya estando afuera podré ver la mejor opción.

– ¿Arrepentido? * Sí. Arrepentido de olvidarme de Dios. Aquí lo he conocido y me siento feliz de poder creer en Él; arrepentido… Más que nada de haberme alejado de mi familia por andar en lo que andaba.

– ¿Buscarás a tus padres? * Sí los buscaré. – ¿Qué les dirías? * Se los he dicho desde un tiempo para acá que estoy arrepentido, que Dios me dio una segunda oportunidad. Deseo que vean que en verdad he cambiado, que ya no soy la misma persona de antes y que tengo propósitos… Que tengo metas… Que ahora sé valorar lo que son mis padres.

– ¿Tienes un ejemplo que darle a tu hijo? * Exactamente. Mi hijo va a ir creciendo y no me gustaría que con el paso del tiempo sepa lo que yo andaba haciendo. Algún día lo va a saber pero quizás ya más grande.

-¿Algo más que desees compartir?  * A las personas que escuchen esto, no vean esta forma de vida como algo bueno, porque no tiene nada de bueno, es solamente una ilusión y al último te deja sin nada. A mí no me sirvió de nada tener tanto dinero porque cuando me detuvieron y me trajeron aquí, me quedé sin nada. No les recomiendo que se metan a esas cosas, que no tomen esa decisión porque es feo cuando uno se arrepiente y ya no puede abandonarlo, cuando ya no puedes echarte para atrás, cuando comienzas a arrepentirte pero ya nada puedes hacer más que te agarren o te maten.

– ¿Qué les dirías a los chavos? * Yo les diría que la piensen… Que no se les haga fácil… Porque no a cualquiera se le da esa forma de vida; sí podrá decir que se animan pero pues a la mejor a la mera hora… A la primera… Terminan de otra forma; repito o los detienen o terminan muertos y cuando en verdad se dan cuenta del problema, de lo que traen por haberse metido a donde se metieron y quieren arrepentirse y ya no pueden es más triste porque duele más ya no hallar la respuesta… La salida.

– Dentro de lo malo tú la libraste de no haber terminado muerto. * Sí, yo estuve muchas veces en enfrentamientos con policías o con grupos rivales y la verdad yo ahorita en este tiempo he recapacitado, pero no puedo olvidar esas escenas que la verdad me dejan ver que es tan grande mi padre Dios que no me tocó. Vi muchas circunstancias, vi como quedaban los cuerpos y muchas veces me imaginé que terminaría así algún día pero mire, aquí sigo, encerrado, pero vivo.

Recuerdo las acciones que hacía repeliendo los disparos, de levantar a las personas, alzar a los compañeros asesinados, quizás son momentos muy contados pero que me marcaron porque los recuerdo mucho, porque sé que era para que yo estuviera muerto, porque no es posible; porque las balas; no sé por qué; no sé por qué no me tocaron en ese momento pero… Tengo lo que son tres disparos; tres cicatrices pero nada más.

– ¿Te daba miedo en esos momentos? ¿O andabas drogado y no sabías lo que hacías? * Al menos yo puedo sacar una conclusión, de que muchas personas se escudan con la droga, de decir es que yo andaba drogado, es que la droga me controla y no, no es eso; yo consumía lo que era piedra, lo que era cocaína y la verdad cuando yo estaba drogado yo estaba consciente de lo que hacía… Sí sabes lo que haces; y miedo, la verdad no sentía miedo porque el miedo lo perdí desde hace tiempo, desde que empecé a trabajar en ese ambiente; lo dejé; era como una obligación eso… Era como ir… (Suelta en llanto)

-¿Olvidado eso? * Sí. – ¿Podríamos hablar, podría decir que hay un nuevo chavo? * Así es, soy una nueva persona que tiene propósitos, que sabe valorar la vida porque a lo mejor antes no me quería ni a mí mismo, ni a mi familia y que hoy puedo decir que me quiero más que nada en el mundo y que quiero lo mejor para mí antes que nada ni nadie, y ya después está lo que es mi familia, mi hijo y cambiar las cosas por algo mejor.

*Tomada del libro: Espinosa M.. (2015). Resplandor entre rejas. México D.F.; Benito Juárez, SNTE.

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