Opinión | Mediocre, cobarde y ruin

-Oye we, qué se siente ser famoso…-; qué mosco te pico mendigo Haragán. – Cuál mosco, no te hagas pinche Tío Lucas; tu nombre salió publicado en la lista…-; no sé de qué me estás hablando y la verdad no tiempo tengo para estar perdiéndolo con tus tonterías.

– Ya sé que siempre has sido modesto, pero neta; no te interesa lo de lista…-; pues si es la lista de la lotería, o sí es la lista de alguna beca como la de “Benito Juárez”, me interesa. Y te me vas poniendo a trabajar, porque para eso se te contrató, y aceptaste trabajar ¿O no?

– O sea que sí sabes de qué te estoy hablando pinche cabeza de aceituna…-; pues claro que lo sé, y me interesa como creo a todos nos debe interesas una manifestación de descontento; sin embargo te explicaré porque considero que en ese caso, esa acción ha sido mediocre, cobarde y ruin. Pon atención porque te lo voy a decir una sola vez para que me dejes de jorobar con ese tipo de cosas o, si tienes algo concreto de que acusarme, me dices cuando te acompaño a levantar tu denuncia de manera formal.

Comienzo: Tú llegas a mi panadería…; – ¡Mendigo! Ya tienes una panadería…-; es un ejemplo animal. Continúo.

Llegas a mi panadería a laborar como panadero, sin mucha experiencia pero aún así, se te contrata, se te dicen las actividades que vas a realizar, se te señala el número de panes que tienes que producir, el momento en que necesitan estar listos porque tienen que salir a la venta al público a determinada hora y se te indica que por lo menos una vez al mes necesitas realizar un pan especial, que sirva para que la gente vea que no solamente sabes hacer bolillitos, o conchas, o mantecadas. Obviamente ya se te aviso cuánto ganarías.

– No manches mendigo cabeza de rodilla, hoy no se me van a antojar los tacuches de triplay; ya me vi comiéndome una mantecada con un vaso de “Choco Mil”; pero síguele -.

Bueno, los primeros días… Semanas… Quizás un mes, te pones la camiseta, cumples con todo aquello que, cuando se te contrató, habías acordado producir y le metías candela a la chamba; sin embargo, de repente, comienzas a contaminarte de las malas prácticas que se llegan a dar en cualquier trabajo; sobre todo cuando te juntas con otros panaderos de otras panaderías y crees que puedes llegar a la que te emplea a hacer lo mismo que hacen los otros y en lugar de pan de muerto, haces rosca de Reyes, por tus pistolas.

Además, comienzas a dejar de producir el pan que se había acordado. Un día haces tres panes menos, otro día dos, otro quizás recuperas las ganas de hacer lo que debes; y lo que es peor, te comportas como si estuvieras en tu casa y al señalarte que estás actuando mal, tu defensa es preguntar por qué se te señala que estás haciendo mal y a los otros panaderos no. Pero como “regañar” a los otros panaderos si en lugar de estar incumpliendo con su trabajo, están dando, incluso un plus, elaborando uno, o dos o tres panes más que los acordados.

En otra ocasión te gana la irreverencia y te lanzas a despotricar contra uno de nuestros proveedores solamente porque amaneciste con ganas de hacerlo o porque tienes alguna situación personal en su contra; y ese proveedor, con justa razón, pide que por nada te permita acercar a su proveeduría de insumos. Obviamente no te puedo aplaudir por semejante falta de profesionalismo. Y Así, podría seguir dándote ejemplos de tu actitud ante la vida laboral.

Podría darte una explicación con bolitas y palitos de todos los panaderos que han pasado por la panadería y, cada uno, tendrá su razón para hablar de cómo le fue en la feria y, el encargado de la panadería, tendría sus razones para desmentir sus dichos.

– Oye we, neta que ya me dio hambre; y mientras me chuto esta mantecadita, déjame preguntarte ¿Qué vas a hacer? -. Que voy a hacer de qué…; – pues para que ya no sigas ahí…-; jajaja estas muy inocente. Es muy respetable la manera en que se ha tratado de visibilizar a quienes han atentado en contra de la mujer. Es respetable y aplaudo  que en realidad haya mujeres que, por esa necesidad de sentirse escuchadas, recurran a denunciar, aunque no comulgo mucho que lo hagan por esos medios de anonimato, pero se respeta; sin embargo, hay otras tantas, y no quiero decir que sean mayoría, que se han encargado de utilizar esos espacios para externar sus ganas de desquitarse por alguna situación.

En el caso con la persona que me señala de manera mediocre, cobarde y ruin, escondiéndose en el manto del anonimato, y que no fue capaz, siquiera de conocer mi cargo, solamente le puedo decir que si tiene algo de que acusarme que lo haga sin miedo ante la instancia correspondiente, yo sé defenderme y con pruebas, no con palabrería; nadie me protege, no tengo influencias de ningún tipo y si hay algo que asumir y responder lo haré como siempre lo he hecho; porque mi formación como persona, siempre me ha obligado a hacer las cosas de frente; defendiéndome y dando oportunidad de que los demás se defiendan.

En el caso que me acusa o que me señala, te puedo decir que se equivocó esa persona al confundir acoso u hostigamiento laboral, con una exigencia para que cumpliera sus obligaciones y responsabilidades. Me quedo con la opinión de quienes me conocen, que sí, saben que soy exigente, con mujeres y hombres, así como conmigo mismo, en tratándose del trabajo. Me quedó con la opinión que más me interesa escuchar y que al comentarle lo que sucedía me respondió: Te amo papá.

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