Opinión | Meseta o ascenso lento, desplazó a “estamos aplanando la curva”

Ante una coyuntura de pandemia en donde otra vez llegamos a más de 100 casos de COVID-19 en Durango reportados de manera diaria –en específico el jueves pasado- , y donde hubo dos manifestaciones de una parte del gremio de la abogacía en Durango, y de una parte de trabajadores sindicalizados del Ayuntamiento capitalino, es necesario despolitizar el tema y tener en cuenta únicamente un factor, el bien común.

Por un lado parece ser que no hemos entendido que la pandemia ha modificado todo lo que pensábamos normal y que la famosa frase de “estamos aplanando la curva” pasó a convertirse en una especie de meseta o ascenso lento, en donde la cantidad de contagios es cada vez mayor a pesar de las medidas adoptadas por las autoridades, y si a esto le sumamos que como individuos no hemos tomado en cuenta las recomendaciones de las autoridades, la situación resulta ser más grave de lo que se esperaba.

Un par de ejemplos de la falta de cuidados, y de la poca capacidad de asimilar la pandemia la vimos esta semana durante las protestas encabezadas por parte del gremio de los abogados, en donde en pleno centro de la Ciudad de Durango, incendiaron un vehículo y tenían varios neumáticos alistados para avivar el fuego que provocaron, lo que llama la atención de este hecho, es que hasta para manifestarse ya tenemos que cuidar a nuestros afiliados o compañeros, en teoría, tendrían que ser los líderes de la abogacía el ejemplo de profesionistas que siguen las normas y leyes, pero al parecer ello no ocurrió.

El otro caso que se presentó, y creo el más grave, fue una manifestación de personas en las oficinas del Ayuntamiento capitalino en Durango, donde claramente se ve la presencia de niños y de adultos mayores sin contar con las medidas de protección básicas para evitar el contagio de Coronavirus   Las dos manifestaciones tienen algo en común, no protegen a sus afiliados, acarreados, aplaudidores, compañeros de gremio y otras denominaciones, hicieron concentración de personas sin tomar en cuenta la pandemia que vivimos, demostraron que un sector de la sociedad, nada ha aprendido después de más de 350 muertes en Durango por COVID-19 y más de 4300 casos registrados.

Resulta claro que en ningún momento se deben detener más manifestaciones que pudieran hacer gremios o sindicatos, ya que todos tenemos ese derecho de estar inconformes con lo que no nos conviene o beneficia, sin embargo, cuando no se tiene cuidado en las formas en las que se realizan estos actos masivos, la comunidad es la que sale perdiendo por el simple hecho de ayudar en la propagación del COVID en nuestra entidad. Podrán ser justificables o no los reclamos de los manifestantes, pero debemos adoptar una nueva forma de salir a las calles, y esta es teniendo en cuenta las medidas de salud básicas que bien sabemos debemos aplicar, como lo son el uso del cubrebocas y la aplicación de sustancias que limpien las manos de los manifestantes.

Estamos en una meseta que nadie parece va a admitir, y en un ascenso constante, que no sabemos hasta dónde pueda llegar, pues ha rotó pronósticos, estadísticas y proyecciones científicas, y no es responsable la autoridad de esto al 100%, nos toca como sociedad asumir nuestra irresponsabilidad y como individuos nuestra falta de empatía hacia las familias que han perdido a alguien en esta batalla.

Gracias por tu lectura, recibo tus comentarios, sugerencias y opiniones en mi cuenta de Twitter @FelipeCorrea_1

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