Opinión | Mi madre muerta

Resplandor entre rejas XL

-Sabemos que en días pasados tuviste una pérdida importante.

* No pues ahorita me siento de una forma tranquila, pero cuando supe de mi jefa que se me había ido, me sentí de una forma desesperada; aparte el encierro verdad, porque no supe ni qué hacer. A la vez yo pensaba ayudar a mi mamá cuando estaba en el hospital, quise hacer algo por ella pero no pude porque me sentí desesperado.

– ¿Cómo te enteras de esta pérdida?

* Por parte de mi abuela. Le marqué el jueves y me dijo llorando que mi mamá ya había fallecido; a la vez me desesperé, no supe las palabras para decirle y así fue como me enteré de mi madre, que se me había ido de este mundo.

– ¿Qué tenía tu mamá?

* Le entró anemia y luego leucemia, pero sufría de depresiones, no quería comer, estaba decepcionada tal vez por mí, por mis hermanos o por una cosa atrasada de su vida.

– ¿Nos podrías platicar un poquito de esta parte?

* Es que nos enteramos de que… Mi abuela nos contó que mi mamá nos había regalado con otra señora, y yo no le tomé importancia; pero a ella sí le dolió tanto que nos “haigamos” enterado de que su propia madre regaló a sus hijos.

Mi hermano mediano la juzgaba, la criticaba por lo que había hecho. Yo no sentí eso. Al contrario sentí… Me nació hacer algo más por mi madre, ayudarla, apoyarla porque ella estaba joven, no sabía qué hacer con un niño recién nacido.

Tenía como 15 años, quizás 16 cuando nos regaló. Estábamos morritos, nosotros estábamos bebés y yo me enteré a los quince años, y siempre creí que ella no tenía la culpa porque no tenía dinero para mantenernos, era de bajos recursos o algo así pero no le tomé tanta importancia al dinero sino al afecto y al amor que nos tenía nuestra madre por hacer eso para que nosotros estuviéramos en un mejor hogar.

– ¿Tú consideras que tú mamá tomó esa decisión para bien de ustedes?

* Sí. Tomó esa decisión para que nosotros nos sintiéramos bien.

– O sea tu abuelita los recoge de la casa donde tu mamá los había regalado ¿A los cuántos años?

* Ya estábamos más grandecillos; un año o dos. Mi hermano tenía dos años y yo un año, pero nos recoge mi abuelita de esa casa y nos lleva a su hogar; se vienen los problemas y se viene un estado de desesperación que yo sentía de ahí de la familia, los golpes, las críticas, la disfunción de cada quien ahí en la casa y decidí irme a la drogadicción, a pesar de todas las broncas que tenía de frente a la vida.

– Después que te enteras que fallece tu mamá ¿Sientes algo? ¿Tienes algún sentimiento para con ella; resentimiento, coraje, amor? ¿Qué sientes en este momento al saber que tu mamá ya no está contigo?

* En este momento me dan unas ganas de seguir viviendo, seguirle echando más ganas a la vida porque pues ella como quiera que sea siempre le echó ganas a la vida; me dio muchas fuerzas para poder lograr llegar a ser lo que soy ahora y los cambios que estoy haciendo ahorita, es gracias a ella.

– ¿Nos puedes platicar como fue este proceso? ¿Saliste del CERTMI, te dieron permiso de salir? ¿Cómo fue este encuentro ya con tu mamá fallecida?

*Sí me dejaron salir. Me llevaron para el CERESO porque allá se la llevaron a mis dos hermanos. A ver a su madre en una caja. Yo vi a mis hermanos muy dolidos. No me dijeron nada. Yo los vi. Vi a mi madre y me despedí pensando en el día de mañana; en el día de mañana que yo salga y ser una mejor persona; porque el día que yo llegue a la casa y no ver a mi madre se me va a hacer muy triste. Lo único que me queda es mi abuela y mis hermanos, mi tío y algunos familiares. Pero pensar en mi madre al verla en la caja sentí algo muy triste, pero también la sentí algo más cercano.

– ¿Qué sentiste?

* Sentí como si ella me estuviera abrazando. Se me vinieron todos los recuerdos de lo que pasó con ella… Los abrazos… Las caricias… Las cosas que me decía y al verla ahí en una caja… Yo no sentí eso, no sentí que ella estuviera en una caja, pero luego sentí el amor como si ella estuviera viva es lo único que sentí.

– ¿Qué piensas de todo el tiempo que perdiste?

* No pues todo el tiempo que perdí fue un tiempo de tristeza al no convivir con mi familia, simplemente con mi madre el tiempo que yo perdí ahora sí me está pesando.

– ¿Qué les dirías a las personas que están allá afuera, principalmente a los chavos como tú?

* Que valoren todo lo que tienen afuera, porque el día de hoy, al estar en una cárcel y enterarse que tu madre fallece, se te viene todo el mundo encima. Hay personas que te apoyan pero no es igual tener a tu madre ahí afuera y aprovechar cinco minutos afuera. Es triste recordar que cuando estás en la cárcel te la traían cada año, cada 24 de diciembre a convivir, era chido que te viniera a apoyar tu propia madre y ahora que no la tengo me duele.

Por eso aprovechen más a su mamá y les aconsejaría que no se desbalaguen. Finalmente una madre necesita amor, comprensión y querer que su hijo le platique más, que le diga ese hijo lo que está sintiendo para que ella le pueda ayudar; convivir con ella es lo que les diría a los chavos de allá afuera.

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