Opinión | Minoría=Mayoría, y viceversa

En algún cuento o ensayo de Don Jorge Luis Borges (dos cosas que son a veces, indistinguibles en su obra), recuerdo que hace una pregunta similar a esta: Si tengo un montículo de polvo y quito un grano ¿Aún conservo el montículo? ¿O a lo mejor poseo 99% de aquél? O… acaso ¿tengo dos nuevos montones? Seré sincero, el límite entre unario y múltiple es difuso, a veces depende de percepción que de otra cosa. ¿Cómo así? —Preguntará usted—. Fácil —diré yo—, extienda su mano frente de su rostro; bien, ahora levante un dedo ¿Cuántos dedos tiene? Correcto, la respuesta depende de la pregunta ¿la pregunta de qué depende? Seguramente de nuestras intenciones, del propósito que demos a nuestros actos. Por favor, sigamos.       ¿Qué es mayoría?     Mayoría es conjunto indivisible. Se ampara en falsa seguridad producto de sentirse millones. Lo malo es que cuando se es muchos se pierde la esencia, nada más ni nada menos. A simple vista pensamos en mayoría como un objeto tangible, le atribuimos cualidades que no tiene y que a lo mejor son proyecciones nuestras.  Si alzamos un poco el velo, nos damos cuenta que mayoría en realidad siempre es uno, ignorante de ser el líder del rebaño; y aun así lo es, he ahí el peligro.    ¿Y minoría?               Minoría es millones de células especializadas. Lejos, excluidos del sistema, forman su propio. Como un tapete de pasto o un rizoma, habrá mechones hacía un lado o hacía el otro. Habrá mechones azules o rojos, de izquierda o derecha, incluso habrá pastos analfabetos; igual, todos serán el mismo pasto. A veces perdemos de vista el bosque por los árboles. Es uniforme la minoría; solo comparte diferencias con sus iguales.    Mayoría necesita restricciones, frenos y opositores. Se nos va la mano y lo hemos visto en Europa del éste. No siempre los deseos del grupo grande son los buenos. Casi siempre la mayoría se equivoca. Mayoría debe ser estéril, sin voto ni voz.    Minorías requieren ayuda, mejor dicho, ayudas. Ya sea en la sierra o en Oaxaca, Tajín o Palenque. Minoría es múltiples sistemas, mayoría depende de ellos.     Mientras estemos 51/49 habrá caos, luego, 50/50 es progreso: lo malo es que dura poco. En un parpadeo volvemos al desequilibrio. Siempre habrá un grupo que no esté de acuerdo. ¿Y si el grupo lo conforma nomás un individuo? ¿O cuantos se necesitan para decir que estamos frente a un problema?         ¿Ahora resulta que yo valgo menos por andar solo? ¿Ahora resulta que usted vale mas por juntarse con Andrés Manuel?   Lo dije antes, rizoma es la esencia de la minoría. Múltiples conectores independientes, irremplazables dentro de un sistema. La esencia de lo que pide el pasto es simple: agua, luz y sombra, tierra y amor. ¿Usted ha oído a alguien pedir más que eso? Nos parecemos tanto a nuestro mundo…          Mayoría es que se avienten de un puente y seguirlos para ver que pasa. Mayoría es poner en la cruz al elegido. Mayoría es holomodor. Mayoría es bloqueo económico a Cuba. Operación cóndor sin duda fue mayoría. Minorías… ¿Cuántas fueron? Infinitas, ni siquiera lo recuerdo. Resistencias civiles… por favor. Mi piel eriza y la lágrima en mis ojos, pequeños ante una masa gris que no siente, y cuantos no han sentido esto… Al menos algo nos une, algo interno, intangible incomputable. Algo más fuerte que las etiquetas que nos ponemos para no ser esa minoría cambiante, que se muere todos los días de pena.       Mayoría es abstracción que separa. Mayoría nos aliena. Dentro de las mayorías no puedes querer nada, criticar o desear cambio. La minoría conserva el derecho, dentro suyo, sabe que cuando ella diga se termina el bailecito. Si, a fin de cuentas, las bocinas y las luces y la comida son mas amigables en casas de la minoría. La mayoría tiene un no sé qué que me da asco. Tienen cara como de vacíos.

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