Opinión | Nuevos partidos políticos pero con las mismas intenciones

El día de ayer los integrantes del Consejo General del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana aprobaron de manera unánime, la acreditación de los partidos políticos Redes Sociales Progresistas y Fuerza Social por México, con lo cual serán 11 partidos los que habrán de contender en el estado de Durango en el próximo proceso electoral, en donde se renovará el Congreso local, elección en la que podrán tener representación, pero sin lugar a dudas, lo más importante para quienes lograron este registro, es que contarán con las prerrogativas correspondientes.

Desde hace algunos años, los partidos políticos han caído de la gracia de los ciudadanos, esto no es por los organismo en sí, sino por quienes los integran, nadie puede negar que gracias al partido Revolucionario Institucional nacieron grandes instituciones que hasta hoy en día siguen vigentes, desde el Banco de México, Petróleos Mexicanos, Banobras, la Secretaria de Educación Pública, (por mencionar algunas), también es innegable que en el pasado reciente una “generación” de gobernadores priistas se “despacharon con la cuchara grande” en sus respectivos estados y ahora, o están presos o andan prófugos de la justicia.

El día de ayer, también se dio a conocer que finalmente, y después de tres encuestas, Mario Delgado Carrillo llegará a la dirigencia nacional del partido mediante el cual López Obrador pudo realizar su sueño dorado, ser el presidente legítimo-legítimo de este país, partido que viene (aunque se trate de negar) de sufrir una de sus primeras estrepitosas caídas, ocasionada, claro está por la desilusión de la gente en dos aspectos, el primero de ellos por los graves errores que un día y otro comete también el mandatario federal, y en lo que se refiere a un partido que ya no se sabe si es de él o lo dejará a la deriva para que “se hagan bolas”, la feroz disputa interna que existe prácticamente desde que López Obrador se “hizo cargo” de este país, para muestra un botón, en Durango dos distinguidos personajes de la sociedad se proclamaron (al puro estilo morenista) como los dirigentes legítimos de este partido, pero no solo esto, otros grupos y hasta militantes “en solo” criticaban a ambos supuestos dirigentes y a todo aquel que hablara bien  mal de Morena, aunque a decir verdad, esto sigue sucediendo hasta el día de hoy.

Que decir de la larga fila de ex priistas, hoy con la casaca “guinda” que gracias al salto de trampolín pudieron llegar al Congreso del Estado de nueva cuenta o a algunas alcaldías, con otro “chip”, renovados en su ideología de servicio y de pasión por servir a sus semejantes, o de un José Ramón Enríquez, que paso del tricolor, al azul, luego al naranja y hoy anda por el guinda, o de un García Barrón quien de la noche a la mañana se dio cuenta que ser tricolor ya no le daba para sus aspiraciones personales y se pintó de anaranjado para abanderar las causas más sentidas de la sociedad, para ayudar a los “pobres de los pobres”, frase que casi tiene patentada, pero que cada día conmueve menos y menos convence, esto son los políticos que utilizan a los partidos para sus fines personales, hoy nacen otros dos partidos y con ellos, tal vez veamos nuevas caras, pero con las intenciones serán las mismas.

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