Opinión | ¡Os Sensei!

-Oye we, te veo cabizbajo, medio atontado, agüitado, no sé cómo, pero sí te veo muy pen…-; pensando Alter; solamente pensando. – Y se puede saber qué piensas mi enigmático pelochas -. Sí puedes, pero no quiero que me estés jorobando como sueles hacerlo…; – venga -.

Pues el domingo recibí un mensaje que la verdad, su contenido, me sigue revoloteando en la cabeza; no te niego que comenzar a leerlo hizo que tantos y tantos pasajes se aglutinaran en mis recuerdos. – Pues qué decía ese mensaje we -. ¿Qué decía? Algo que, a pesar de tener muchos años de no convivir como antes, no lo veía llegar. Y no lo veía llegar, porque la persona que lo escribió, marcó la vida, el destino y tantas cosas positivas, no sólo en mí, sino que puedo decir en miles de personas.

– ¡Ah caray! Suelta ya la noticia mi cabeza de aceituna, me intrigas…-; pues resulta que el domingo, como te digo recibí un mensaje cuyo contenido inicia así:

“Hace una semana salí positivo Covid-19… Llevo toda la semana luchando contra el virus ”…; – no inventes ¿de quién es el mensaje? -. Pues de alguien que te repito, influyo, junto con su hermano, a que muchos, entonces jóvenes, niños y adultos, tuviéramos otro panorama para percibir la vida; no es un familiar de sangre, pero sí lo es de espíritu tal como él lo señala en su mensaje:

“Acompañado siempre de las atenciones y amor de Lydia de mi mamá, de mis hermanitos, de mis hijos  y mi familia adoptada en esta vida”. Y pues formo parte de esa familia adoptada mi Alter; pero deja te sigo compartiendo el mensaje que duele, y duele mucho:

“Los dos últimos días han sido un tormento. Los pulmones no reaccionan. Tengo oxígeno y subo a 92 – 95; pero sin oxígeno puedo bajar hasta 77 -85.Desafortunadamente esta primera etapa la perdimos, me tengo que ir a urgencias internando al hospital. En este momento viene la ambulancia por mí. A los Doctores les tocará hacer la parte química orgánica, se que harán lo que puedan.”.

– ¡Ah no inventes we! Ya me estás preocupando -. Pues sí. Muchos estamos preocupados por lo que puede pasar.

Porque la persona de la que te hablo, señala lo que siempre supimos que su ejemplo ha servido para que muchos que tuvimos la oportunidad de haber estado a su lado, en algún momento, nos llevara a escalar y a llegar hasta donde nunca imaginaríamos, tal como lo puedo asegurar que pasó en mi vida.

“Primero comprender que mis pulmones han sido siempre mi vulnerabilidad, la enfermedad en los pulmones significan AGOBIO así es, agobio por servir, por ayudar, por resolver, por salvar, tengo el arquetipo del héroe ¡El que salva a todos! Pues bien al fin ese AGOBIO cobró su factura y aquí estoy implosionando dentro de mi mismo…”

Durante este tiempo que ha durado la pandemia, he visto una cantidad impresionante de anécdotas, de historias, de hechos, de muestras de desconocimiento, de ignorancia, de agresiones, de todo un poco. He conocido bastantes casos ya de personas que han estado afectadas por este maldito virus. He conocido de amigos cercanos y no tan cercanos que han tenido que enfrentar este terrible padecimiento; sin embargo, saber que alguien que ha sido un capítulo importante en este libro llamado vida, cuesta trabajo entenderlo; pero es cuando queda aún más claro, que ni el mejor deportista, ni el mejor doctor, ni el mejor policía, ni la mejor enfermera, ni el más instruido o el analfabeta, se puede librar de algo tan real que nos está dañando desde hace meses.

Y dirás que simplemente hizo del conocimiento a sus seres queridos sobre su enfermedad; sin embargo, seguir leyendo su mensaje deja ver que aquel hombre que imponía con su sola presencia, aquel que siempre nos decía que no podíamos llegar rendidos a una competencia porque efectivamente seríamos rendidos, quizás está llegando rendido a este combate contra un contrincante sin rostro y muy insignificante, en tamaño, pero no así en poderío:

“Desde el primer día del Covid vi a la muerte frente a mí. Me dijo que me estaba esperando… Avísenles a todas las personas que quieran avisarles… Recuerden nada de tristeza, llantos, miedos, enojos, sólo amor!!!!!!

Osss… Tal vez este sea mi último comunicado… Falta poco para nuestro encuentro”.

Este mensaje mi estimado Alter. Es de mi Sensei Jaime. Ese hombre que junto a su hermano, mi Sensei Pablo, lograron hacer de aquel chavo introvertido, cobarde, víctima de cualquier gandalla que oliera el temor a  enfrentarme a ellos para defenderme, un chavo que si bien no se convirtió en el terror del barrio, si se convirtió en un chavo al que jamás nadie, volvieron a agarrar de bajada; y ser lo que ahora soy.

Duele saber que aquellas tantas lecciones de karate que suponíamos servirían para poder enfrentarte a cualquier otro y partirle la cara, servirían más para poder enfrentarte a ti mismo y convertirte en un campeón de la vida.

Sé que en este momento, todos los que formamos parte de la familia Tlalocan, nos unimos para enviarte buenas vibras y te alcancen hasta donde estés luchando Sensei. Y también sirva esta experiencia, para que aquellos que siguen creyendo que esto del Covid es sólo un cuento. Por favor traten de respetar a quienes sí creemos; nadie les exige creer, solamente respetar las medidas protocolarias para seguir evitando el riesgo de contagios.

¡Os Sensei!

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