Opinión | “Papelón” de los diputados en la creación de ley para uso del cubrebocas

Parece increíble que, a pesar de la grave situación por la que atraviesa el estado de Durango en cuanto al número de contagios y de muertes ocasionadas por el Coronavirus, los diputados de la Sexagésima Octava Legislatura le hayan dado preferencia al tema de sus partidos, que al de la salud de los duranguenses, tardaron casi un mes a partir de que se recibió la primera iniciativa para que se legislara y se modificara la Ley de Salud para sancionar a las personas que se sigan negando a utilizar el cubre bocas, pero a final de cuentas, todo quedó en nada, una ley laxa, permisible y carente del rigor que se necesita, al menos para “asustar” a quien no quiera acatar las disposiciones sanitarias, especialmente en estos días en donde los contagios no bajan de 200 por día.

Ante la “pasividad” de los representantes populares y de las autoridades de los diferentes niveles de gobierno, fue un organismo de ciudadanos, en este caso los del Consejo Estatal Ciudadano, por cierto encabezado por el ingeniero Jorge Clemente Mojica Vargas, los que con un poco de sentido común le pidieron al gobernador del estado, José Aispuro Torres, que presentara una iniciativa para que la autoridad correspondiente tuviera la facultad de sancionar a quien no utilice el cubre bocas, acción primordial para evitar los contagios (aunque el “líder” de este país se siga negando a hacerlo), hace poco más de un mes, la situación en Durango en cuanto a la propagación del virus empezaba a alcanzar niveles verdaderamente alarmantes, tan es así que en esa misma semana no hubo más remedio que decretar, de nueva cuenta, el semáforo rojo para Durango.

El mandatario estatal no perdió tempo, y al día siguiente hizo llegar su iniciativa al Congreso del Estado, la cual tuvo que seguir el procedimiento legislativo correspondiente, fue recibida por el Secretario General, quien la agendó para que se recibiera en el pleno en la próxima sesión ordinaria, de ahí se turnó a la Comisión de Salud y ahí estuvo guardada por casi tres semanas, mientras la pandemia avanzaba sin control en el estado de Durango, si bien el uso del cubre bocas no es una acción definitiva para prevenir los contagios, es un  principio elemental que todo ciudadano debe de seguir, al igual que las otras medidas recomendadas por las autoridades de Salud.

Y como si se tuviera el tiempo del mundo, se recibieron otras dos iniciativas en el mismo sentido, la de los diputados de los grupos parlamentarios de Morena y PT y la de los de Acción Nacional y PRD, desafortunadamente los celos políticos y el cuidado de la imagen de los diferentes partidos dieron al traste con lo que pudo ser una buena medida, los diputados eligieron sancionar a las empresas, a los comercios, a los restaurantes, a los transportistas que permitieran que irresponsables ciudadanos ingresaran a sus instalaciones sin cubre bocas, se negaron multar de manera directa a quien se niega a utilizar el cubre bocas, por lo que la “Ley que Regula Medidas para la Prevención de la Transmisión del Virus del COVID-19” quedó en nada, ni siquiera en una buena intención de los diputados, quienes “después de atole” reconocieron (algunos) que esta ley es como “un llamado a misa”, aunque a la hora de su aprobación nadie se opuso.

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