Opinión | Para calificarlo como desastre sanitario, ¿cuántos mexicanos tiene que morir?

El viernes 20 de Noviembre, en su mañanera, el presidente López Obrador, al abordar el tema de los más de 100 mil mexicanos muertos por el covid-19, “inexplicablemente” metió en su mensaje al pueblo español: “Nada más ofrezco disculpa a los españoles porque respeto mucho a ese pueblo, pero con relación a España estamos hablando de que en México en proporción a la población han fallecido menos personas que en ese país”.

Y es que, el presidente como todo gobernante bien informado, ya había sido enterado del demoledor reportaje que esa mañana había publicado el diario ibérico El País, en su edición mexicana:

“El desconocido que arribó a México en febrero resultó ser un enemigo que se reinventaba cada mes y que ya ha cruzado la barrera de los 100.000 muertos. Oficiales, porque la mortandad es mucho mayor. 100.000 vidas rotas —el octavo país del mundo en fallecidos por millón de habitantes— entre las que se incluyen las de miles de sanitarios: no hay lugar donde hayan perecido más.

“México recibió la pandemia con unos servicios debilitados por años de corrupción, pero con la veteranía de haber enfrentado al H1N1 una década antes; la afrontó con un Gobierno reacio a cambiar sus planes de emergencia cuando la situación lo ha requerido y ahora mira al futuro con la esperanza de recibir pronto la vacuna. Un país sumido también en una profunda crisis económica que habla de rebrote vírico, aunque quizá la epidemia nunca perdió la intensidad suficiente para mencionar un renacimiento.”

Para el mandatario mexicano, lo que ha hecho Hugo López Gatell y su equipo de científicos es más que suficiente y ha dado muy buenos resultados.

“Lo que se ha hecho es lo que consideramos, y ha dado resultados. Es muy lamentable lo que ha sucedido y los conservadores, nuestros adversarios, desde el principio quisieron usar la desgracia del pueblo de México por esta pandemia para culparnos”.

Pero, y entonces la pregunta es: ¿a quién culpar de este desastre? O más de cien mil muertos en ocho meses y medio (de acuerdo con los resultados oficiales), no es un desastre? ¿O Para el señor presidente cómo cuántos muertos más puede calificarse como desastre? Este fin de semana ya se proyectó que el repunte en la cadena de contagios se podría prolongar hasta marzo próximo, en donde podríamos alcanzar los 150 mil decesos oficiales. ¿con ese número, ya podría considerarse desastre?

¿Y quiénes serían los culpables, señor presidente? ¿El neoliberalismo? ¿La corrupción de los tres sexenios anteriores? ¿Los conservadores? ¿La prensa nacional y extranjera? ¿O todos juntos?

Porque para el presidente López Obrador, el trabajo de Hugo López Gatell es impecable, hasta ahora.

“Entonces, ¿por qué cambiar? Nada más porque a los que medraban, robaban, no les gusta lo que estamos haciendo o no quieren vernos en el Gobierno?”.

Acusó que a sus adversarios se les olvida comparar el caso de México con el de otros países como España, donde han fallecido más ciudadanos.

“Se tomaron medidas acertadas cuando se llamó a la gente a que se cuidara en sus domicilios y que no nos pasó como en otros países donde no había camas, ventiladores; estaba la gente en la calle esperando a ser atendida porque se supo en su momento controlar la pandemia para que nos diera tiempo para las camas, los equipos, los médicos”, dijo.

Sin embargo, la estrategia de los hospitales vacíos no ha dado resultados, pues un importante porcentaje de decesos se ha registrado en el trayecto a los hospitales, porque cuando los enfermos van a pedir ayuda, los regresan hasta que reporten una situación más complicada.

Pero, además, los enfermos no quieren atenderse en las instituciones públicas porque hay carencia de especialistas, equipo médico, insumos y medicamentos suficientes.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Salud federal, el 88.57% personas fallecidas por COVID-19 ha estado hospitalizada, principalmente en unidades públicas, es decir, más de ocho de cada 10. Solo 11.43% de los fallecidos han sido casos ambulatorios.

Una investigación del doctor Héctor Hernández Bringas, del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, basada en las actas de defunción señala en el mismo sentido que el 88% de las personas que han muerto por Covid estaba hospitalizado en instituciones del sector público.

Como están las cosas, considero que el mayor desastre para los mexicanos, ya no es la pandemia ni sus macabros resultados. El desastre es el que se tenga un presidente, que vive en el surrealismo, ensimismado en sus mentiras; empecinado en sus equivocaciones.

Ese es el desastre.

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