Opinión | Perversión y desencanto de las candidaturas independientes

A través de la historia de nuestro país, las distintas legislaciones electorales han regulado o no las candidaturas independientes.

De 1824 a 1911, las candidaturas independientes solo existieron de facto; no fue sino hasta la Ley Electoral de 1911, impulsada por el Presidente Madero, en donde se fijaron reglas propias para este tipo de candidaturas.

Para 1946, las reformas en la materia trajeron la monopolización de las candidaturas para los partidos políticos.

Para 2005, el caso Jorge Castañeda Gutman, quien solicitó su registro como candidato independiente a la Presidencia de la República, volvió a colocar en la agenda el tema de las postulaciones sin el aval de partido político, llegando hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien ordenó crear condiciones para que los ciudadanos contaran con esta figura de participación ciudadana.

Fue en 2009, cuando Felipe Calderón envió una iniciativa para reformar el 35 constitucional y establecer las candidaturas independientes y cobraron vida hasta la reforma de 2012 y 2014.

Podemos ver que la obtención de las candidaturas independientes ha transitado por un sinuoso camino y es triste darnos cuenta cómo se han pervertido en intereses malsanos de partidos y grupos de poder.

Hace tiempo escuché al presidente del INE, en una entrevista con Ciro Gómez Leyva, que en 2018 detectaron 700 mil fraudes de los aspirantes a candidatos independientes, resaltando el envío de credenciales y firmas falsas para obtener la postulación.

Muchos independientes no tienen tal característica, lo vivimos en Durango, presenciamos que personajes ligados con grupos de poder se aprovecharon de esta figura con el propósito de dividir las preferencias electorales o ser esquiroles para atacar a otros candidatos.

Las marrullerías se hicieron presentes en esta figura que se antojó esperanzadora de la participación ciudadana, pues se han falseado documentos, se ha acudido a bases de datos ilegales en aras de obtener una candidatura independiente, sin contar los reportes de gastos, por lo que Lorenzo Córdova anunció que el INE acudirá ante la FEPADE para que se castigue a todos los ciudadanos que han acudido a la práctica de fraudes para engañar a la autoridad electoral.

Además de todas las trapacerías, la falta de piso parejo con los partidos políticos, vino a provocar que muchos redentores y profetas de las candidaturas independientes se desencantaran de estas, por lo que terminaron y lo que tanto criticaron: enrolarse a un partido político.

Nuestra democracia ya no requiere de falsos redentores ni agoreros de la política, sino ciudadanos comprometidos con hacer un cambio real mediante el fomento a la participación ciudadana para crear una verdadera corresponsabilidad social en la búsqueda de soluciones a los problemas que aquejan a nuestro país; eso lo decidirá la gente con su voto el domingo 6 de junio de 2021.

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