Opinión | ¡Qué bueno!

-Oye we…-; dime Alter. – Qué bueno que ya se acabó el problema del Coronavirus. Ahora sí, ya vamos a poder hacer nuestras vidas como antes. Por fin, después de no sé cuantos meses de estar con eso de estar con el cubrebocas, con el gel, con la sana distancia, con el aislamiento social y todas esas cosas.

Qué bueno que ya nuestros niños, adolescentes y jóvenes van a poder regresar a las aulas para que retomen su vida estudiantil como debe de ser; y no estar tomando clases detrás de una pantalla de computadora o teléfono celular o tablet, o de perdis, en ese canal que en ratos sirve para enseñar y en ratos sirve como canal propagandístico del actual gobierno y en otros ratos sirve para atacar a personajes opositores al régimen cuatroteriano.

Qué bueno que ya vamos a poder ir pasear, a visitar a nuestros familiares y reunirnos como antes, en esas comilonas con más de 30, 40 0 50 personas; ya no vamos a tener que quedarnos en casa ni abstenernos de todo aquello que nos hace felices.

Qué bueno que ya no vamos a tener que ver cómo algunos docentes son exhibidos por algunos alumnos que, lo único que han aprendido es a estar jorobando so pretexto de que no les respetan sus derechos, su “intimidá”, y un sin número de pretextos usados con el fin de justificar su mediocridad estudiantil.

Me parece perfecto que ya pueda irme a formar a un banco e ingresar a sus instalaciones sin que nos estén tratando como mendigos pordioseros, teniéndonos formados por horas en pleno rayo del sol o en estas bajas temperaturas que te calan hasta los huesos.

Qué bien que ya podremos tomarnos un café sin estar viendo que se ha rebasado el porcentaje de personas al interior del recinto sagrado del aroma y el “refill”; y por ende, va a volver a abrir sus puertas el emblemático “Sanborns”; me acuerdo muy bien que fue ahí, en donde hace cinco años, diste vida a tu “bebé”, mi Cabeza de Aceituna.

¡Ah! Y qué decir de andar nuevamente paseando con la Mandamás por todas partes, sin tener que limitarse a que no podemos ir aquí, no podemos ir allá, o no podemos ir más allá, porque corremos el riesgo de contagiarnos o de que nosotros seamos los portadores del virus y ni cuenta nos dimos y lo estemos propalando.

De verdad mi Tío Lucas que me siento muy feliz que estemos iniciando el año con esta noticia…-; a ver mendigo Parásito, deja de decir estupideces. Bien sabes que me caen mal los Cacapet´s, que repiten todo lo que oyen o leen en internet sin tomarse un minuto para ver si es verdad o mentira lo que les están diciendo o lo que están leyendo.

No entiendo que mosca te pico para que estés predicando de esta manera, como líder de alguna secta cuasi satánica. Me arrepiento de haberte hecho ese licuado de fresa con la leche caducada el día anterior. O no sé si ya te dio el Coronavirus y sus efectos, fueron dejarte más tarimapendecuaro de lo que eres habitualmente…; – mira, cálmate pinche Coco Liso, que yo en ningún momento te insulte we, yo quise iniciar este año de manera respetuosa, pero dadas las circunstancias de tus dichos y hechos, me veo en la obligación de volverte a tratar de la manera tan despreciativa en la que me tratas.

Y no. Ni me ha pegado ningún virus y tampoco me hizo daño tu “pinchi” licuado con leche echada a perder we, porque ya sabía que te ibas a pasar de lanza conmigo e hice un intercambio, entre la del cartón caducado con la que compraste ayer; así que el que se tomó su leche rancia fuiste tú por culei; pero a poco no te has dado cuenta que ahora que ya comenzó la desfile de los “espots” de los partidos políticos; ya regresamos a ese país de ensueño que tanto anhelamos. Ya no hay pobreza, ya no hay virus, ya no hay nada que nos aqueje y todo, todo volverá a ser como siempre hemos querido que sea en este lacerado país -.

Ya sabía que eras algo así como un lopezobradorista de closet mendigo Sátrapa. No me digas que tan sólo por comenzar a ver los cientos, que llegarán a millones de mentiras disfrazadas de anhelos que se van a transmitir a lo largo de unos meses, ya crees que se va a terminar; uno, la pandemia; y dos, la pobreza porque la economía será rebosante nuevamente…; – pinche Cabeza de Bombilla, siempre andas de negativo, yo sí creo en ellos, la pandemia los hizo más humanos. Y como ellos ya no mencionan la pandemia, pues yo digo que ya se acabó y no me harás cambiar de idea -.

Si te digo que no puedes negar que eres un Cacapet en potencia. Ni la pandemia se acaba o acabará porque ellos lo digan o no lo digan, y tampoco vamos a tener nada de que sentirnos orgullosos por parte de ellos. Y la verdad no sé qué tipo de publicidad política has estado viendo, escuchando o leyendo, porque yo la única que he visto, leído y escuchado, es una guerra de mierda que se tiran unos a otros y que, más que alejarnos de esta situación tan lamentable en la que nos encontramos por diferentes circunstancias, incluida la pandemia; nos colocan en un estado de vulnerabilidad suicida, por ver la manera tan jodida que tienen de invitarnos a votar por ellos; y lo peor, pensar que esta vez sí nos sacarán del atolladero en que ellos mismos nos han sumido. – Insisto, pinche Tío Lucas tan negativo…-; pinche Haragán tan inocente.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios