Opinión | ¿Qué es la Democracia?

Uno de los términos más utilizados tanto en el ámbito público como privado (mayormente en la esfera pública) es el de Democracia, esto obedece fundamentalmente a que el término per sé tiene un contenido valorativo que goza una aceptación generalizada. Pero qué significa la Democracia.

Pues bien, para entender a la Democracia y sus alcances, presentaré algunas concepciones de los principales teóricos en la materia y -de esta manera- entender este concepto tan importante para la vida pública de toda nación:

Norberto Bobbio advierte que la única manera de entender a la Democracia es cuando se asume como un conjunto de reglas (primarias o fundamentales) que establecen quien está autorizado para tomar las decisiones colectivas y bajo qué procedimientos.

Adicionalmente (señala Bobbio), es necesaria una tercera condición, y esta consiste en el hecho de que aquellos que están llamados a decidir o a elegir a quienes deberán decidir, planteen alternativas reales y estén en condiciones de seleccionar entre una u otra. En este sentido, la ciudadanía debe tener garantizados sus derechos fundamentales, destacando el derecho de opinión, de expresión, de reunión y asociación. 

Para Giovanni Sartori, el concepto Democracia necesariamente debe incluir un elemento de legitimidad hacia el poder. Así, Democracia significa que el poder es legítimo siempre que su investidura provenga de abajo y sí, solo sí, emana de la voluntad del pueblo.

Robert Dahl sugiere que una Democracia debe incluir, como mínimo, los rasgos siguientes: Participación efectiva; Igualdad de votos; Electorado informado; Control ciudadano; Inclusión, y protección de Derechos fundamentales. De esta manera, cada miembro del demos (pueblo) tiene el derecho de comunicarse con otros; el derecho de que su voto se compute igual que los votos de los demás; el derecho de información; el derecho de participar en idéntica condición que los otros miembros, y el derecho -junto con los otros miembros- de ejercer el control de la agenda.

Por ende, apunta Dahl, la Democracia es más que un mero procedimiento político o más que un régimen de gobierno; en este sentido, de manera necesaria e invariable también es un sistema integral de derechos fundamentales.

Habermas advierte algunos presupuestos que subyacen en una democracia, a saber: 1) Ciudadanía y opinión pública; 2) esfera pública; 3) participación, y 4) deliberación pública. Bajo estos presupuestos, el concepto de ciudadanía juega un papel preponderante.

De esta manera, refiere este autor, una generalización del concepto de ciudadano está en la idea de la igualdad entre personas, el ciudadano debe interesarse por su libertad y estar dispuesto a defender sus derechos e intereses privados frente al poder del Estado e involucrarse en los intereses de la comunidad política, para ello es importante su disponibilidad para cooperar, tolerar y solidarizarse con los demás.

Para Habermas, una democracia fuerte es aquella capaz de expresarse en instituciones participativas e incluyentes, una ciudadanía y una opinión pública competente en los asuntos públicos. Esta parte del pensamiento de Habermas, sin duda tiene plena aplicación en nuestra realidad actual, pues es una realidad que en nuestro país tenemos una ciudadanía ausente y poco interesada en los procesos políticos y la toma de decisiones. Me parece que formar ciudadanía, crítica y participativa, es uno de los principales retos que tenemos hoy en día. 

A partir de estas concepciones, considero importante construir un concepto que recoja los principales elementos de toda Democracia. De esta manera, la Democracia debe entenderse como un sistema de gobierno en el que -además de la transmisión pacífica, ordenada y periódica del poder público- se garantiza el ejercicio pleno de los derechos civiles, políticos y económicos, con una participación activa y madura de la ciudadanía y de los actores políticos, orientada en principios como el de igualdad, el respeto, la tolerancia, la responsabilidad y la inclusión. En esta concepción, se debe incluir la salvaguarda y el fortalecimiento constante y decidido de las instituciones políticas y electorales.

Ahora bien, entendida como una forma de vida, la Democracia invariablemente debe formar parte de la educación formal y no formal, en las distintas esferas de la vida tanto pública como privada.

Me parece que un país en el no se garantiza de manera efectiva cada uno de los elementos antes mencionados, no puede asumirse como democrático; en este sentido, el cumplimiento efectivo de tales preceptos son una condición indispensable para la Democracia.

@David_Arambula Q

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