Opinión | Renace la esperanza con la llegada de las primeras vacunas anti COVID

Bastante expectación ocasionó el pasado martes, la llegada de las primeras vacunas contra el Covid-19 al estado de Durango, fue al filo de las 20:45 horas que el avión de la fuerza aérea que partió de la Ciudad de México, aterrizó en el aeropuerto internacional “Guadalupe Victoria”, en donde en medio de la oscuridad, de la desolación y de un frío que calaba hasta los huesos, el personal de la Guardia Nacional, del Ejercito Mexicano, y el de las instituciones de Salud, recibieron las cuatro mil 875 dosis que le correspondieron a esta entidad para el personal que atiende en primera línea el Coronavirus, esto en 14 centros hospitalarios en donde se atiende a los pacientes contagiados.

El hoy maltrecho aeropuerto “internacional” ha sido testigo de la llegada de celebridades, artistas, deportistas, políticos y algunos otros “inmortales”, el más importante de todos, sin lugar a dudas el entonces Papa, hoy santo, Juan Pablo segundo, quien allá por los años noventa visitó la Perla del Guadiana, para beneplácito de la comunidad Católica, la cual formó una valla de mas de 10 kilómetros para -al menos- ver el automóvil que lo trasladó del aeropuerto hasta la sede de su primer evento, el cual se realizó en el Centro de Rehabilitación Social número uno, en una reunión histórica con los reos que en esa ocasión eran “huéspedes” de este centro que está a punto de cerrar.

En otras ocasiones, y cuando los “fans” de los famosos se han enterado de la llegada de sus ídolos, la gente se ha hecho presente en este aeropuerto, con la esperanza del autógrafo o con algo más de suerte, una fotografía, aunque es ilógico pensar que alguien iba a  acudir al aeropuerto para atestiguar las vacunas, este fue un hecho histórico en Durango, ya que después de casi un año de pandemia en el estado, ya fueron inmunizadas las primeras cuatro mil 875 personas del sector salud contra uno de los virus más mortíferos y destructivos de los últimos tiempos, pese a lo que se diga, tiene al mundo de cabeza, inclusive se tiene el surgimiento de una nueva cepa, por si algo faltara.

Consientes de este hecho, los representantes de los medios de comunicación esperaron pacientemente por espacio de 45 minutos la llegada de las vacunas, aunque, de ser necesario, tenga usted la seguridad de que hubieran permanecido ahí hasta que el avión aterrizara, una, dos o las horas que fueran suficientes, con tal de llevar la noticia de este hecho, por ello, a pesar de que no se permitió el ingreso a la pista de aterrizaje, los reporteros hicieron lo que pudieron, videos y fotografías muy a la distancia del aterrizaje del avión y del paso de las ambulancias que transportaron el biológico hasta el cuartel de la Decima Zona Militar, algo que bastó a los reporteros para armar su nota e informar que las primeras vacunas estaban ya en Durango, para muchos, la espera valió la pena,  aunque en realidad el numero de dosis fue mínimo.

Tal como se ordenó desde el gobierno federal, el miércoles, en punto de las ocho de la mañana dio inicio la aplicación de las vacunas, en el Hospital 450, Diana Aidé Flores Cisneros, Jefa de Enfermería en el área de Terapia Intensiva y Cristina  Acosta Bustos, especialista en medicina de urgencias de este nosocomio, fueron las primeras trabajadoras de la salud en recibir esta vacuna, y con ello, la esperanza para todo el personal de los centros hospitalarios, así como de la sociedad en general, ahora hay que esperar que el gobierno federal cumpla con los anuncios y calendarios establecidos para la vacunación masiva en todo el país, lamentablemente con las autoridades que gobiernan este país, no se puede saber si reír o llorar.

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