Opinión | Se disuelve la alianza PRIAN. EL PAN va con Morena

Tuvimos que hacer un receso en la entrega de nuestras columnas, agobiados por el fallecimiento de amigos queridos, de gente cercana, de vecinos que no superaron el ataque del virus mortal que nos amenaza. También, porque a partir del robo que sufriéramos de nuestro equipo, se nos dificultó hacer nuestro trabajo. 

Hemos regresado con el firme deseo de aportar con nuestra visión tanto para quienes coincidan con nosotros, como con quienes no. Solo es un ejercicio para alentar la polémica en un momento en que se abren más las puertas de la libertad de expresión.

Estamos en una coyuntura en que todo lo inusitado se vuelve realidad en materia político-electoral. Fuimos testigos de una alianza entre el PRI y el PAN, qué, dada su trayectoria histórica, sorprendió. 

Una alianza débil, sin ninguna posibilidad de que se convirtiera en fuerza política competitiva, la suma de estos dos partidos no alcanzaba para debilitar a Morena, y sin personajes que le hicieran sombra al liderazgo del presidente López Obrador.

El PAN se vio envuelto en presiones de su militancia, y, de la sociedad, que criticaron esta alianza vergonzante, lo que obligó a una reunión nacional del PAN, para reconsiderar su situación. Aseguran que hubo rispidez, amenazas de abandonar el partido, gritos y sombrerazos, en un momento dado volaron sillas, en medio de insultos y maldiciones.

Fue la vehemencia de un panista de Durango, al abordar la tribuna, el que serenó los caldeados ánimos y condujo la reunión nacional por el camino de la unidad. Quizá el argumento fundamental, es qué con el PRI, no se iría a ninguna parte, perderían fuerza electoral y se pondrían en el umbral de la extinción.

Lo importante, argumentaron, es que el PAN conserve su fuerza, que recupere espacios ante la inminente perdida de sus gubernaturas. Fue cuando surgió la propuesta inusitada, sorpresiva, sorprendente, que dejó mudos a los asistentes, cuando el mismo panista de Durango que calmó los irritados ánimos, propuso, disolver la alianza ridícula (así la calificó) con el PRI y el PRD.

No obstante que la mayoría estaba de acuerdo, todos coincidían en que ir solos a la contienda no les garantizaba ningún triunfo, y surgía la inquietante pregunta ¿con quién aliarnos? 

El panista de Durango había ganado el control de la asamblea nacional, subió a tribuna en medio de un silencio impresionante, voy a hacer una propuesta dijo, no la tomen a la ligera, solo les aseguro que no hay otra posibilidad política para salir de esta coyuntura adversa. Solo quiero que mediten, reflexionen, y, no se expresen en forma visceral, sino sensata y racional.

Propongo, con toda seriedad y responsabilidad –hizo una pausa de 15 segundos que convirtieron al recinto en un silencio aún más impresionante-. Con voz firme dijo: propongo una alianza con MORENA. Y remató, es menos vergonzante que con el PRI, y nos coloca ante mejores resultados.

Rostros pálidos, desconcierto, confusión. Evitaban verse a los ojos, en algunos, coraje, impotencia y quizá vergüenza, pero guardaban silencio. Una voz dijo, se somete a votación la alianza electoral para las elecciones del 2021 de nuestro glorioso e histórico Partido Acción Nacional, con el Movimiento de Regeneración Nacional.   

Las manos fueron subiendo lentamente, por unanimidad se acepta la alianza PAN-Morena.  Gilberto Lozano, el de Frena, será el representante de ésta nueva alianza ante el INE, lo cual ha sido aceptado por Morena.

Les mando un saludo a mis amigos lectores, recordándoles, que hoy 28 de diciembre, es día de los inocentes.

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