Opinión | Sistema Bancario en México ante Covid-19

Durante el mes de mayo pasado escribí una serie de columnas sobre las causas de las principales crisis económicas que se han presentado en los últimos 100 años. El denominador común fue la caída súbita de las bolsas de valores y por ende del sistema financiero. Por tal motivo en esta ocasión se darán a conocer un resumen del reporte que elaboró el Instituto Belisario Domínguez Senado de la República titulado “Sobre la estabilidad del Sistema Bancario ante la Crisis por Covid-19” en el número 103 de julio 2020, con la intención de conocer su solvencia en nuestro país y sea capaz de ser un soporte y no un problema tras la pandemia. Cierto es también que el sistema financiero tiene varios aspectos a analizar pero eso será en otra ocasión.

De acuerdo con el Banco de México (Banxico), el sistema financiero mexicano enfrenta el desafío de mantener un flujo de crédito adecuado ante la disminución del crecimiento y gestionar los riesgos que han venido en aumento. En lo que se refiere a la situación que enfrentan los hogares, destaca que los acreditados que laboran en sectores que han visto reducida su fuerza laboral o que eran autoempleados antes del inicio de la pandemia pueden significar retos para la banca comercial. Ante la caída en el empleo pueden verse incrementados los niveles de morosidad, pues el saldo de los créditos a los trabajadores del sector privado, la mayor parte de los cuales están afiliados al IMSS, representa el 75.0% del crédito al consumo no revolvente, el 72.0% el de tarjetas de crédito y el 75.0% de la cartera hipotecaria. Por otro lado, Banxico señala que cerca del 40.0% de la cartera de la banca a empresas se encontraba en sectores con alta afectación por Covid -19 y que este porcentaje es mayor para bancos de menor tamaño. Asimismo, señala que las entidades federativas con una mayor proporción de la cartera en sectores con alta afectación por la pandemia de Covid-19 son: Quintana Roo, Morelos, Sinaloa, San Luis Potosí, Guerrero, Tabasco, Nayarit, Oaxaca.

De acuerdo con Banxico, el índice de capitalización (ICAP), es una medida generalizada común de solvencia incluida en los acuerdos de Basilea sobre medición de capital y estándares de capital. La regulación bancaria mexicana vigente (Circular Única de Bancos de la CNBV) requiere que el capital regulatorio sea por lo menos el 10.0% de los activos totales de cada banco (incluidas sus operaciones fuera de balance y filiales en el extranjero) después de aplicar los coeficientes de ponderación de riesgo. Por lo que, el índice de capitalización representa el valor contable de los activos bancarios ajustados por sus riesgos individuales (mercado, crédito y operativo). De acuerdo con Banxico, tanto la capitalización de la banca múltiple, así como la composición de sus activos y pasivos, le brindan espacio para expandir sus actividades y enfrentar la contingencia económica derivada de la pandemia en una posición de fortaleza. Señala además que, en marzo de 2020 se registró un aumento en el uso de líneas de crédito de algunas empresas por lo que la cartera comercial (tanto en pesos como en dólares) aumentó. En contraste, el crédito al consumo en el mismo periodo mostró una disminución. Banxico señala que, a marzo de 2020, la banca múltiple presentó niveles elevados de capital regulatorio, con un ICAP para el sistema observado en dicho mes de 15.8%. A mayo de 2020, el ICAP del sistema de banca múltiple se ubicó en 16.0%, todas las instituciones se ubicaron por encima del 10.5% regulatorio.

A mayo de 2020, los activos de la banca comercial ascendieron a 11.59 billones de pesos, de los cuales, los siete principales bancos acumulan el 78.2% de activos y el 82.1% de la cartera de créditos. Por su parte, El índice de morosidad de la banca comercial pasó de 2.2% a 2.4% de mayo de 2019 a mayo de 2020.

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