Opinión | Soy travesti

Resplandor entre rejas XLV.

El lunes sales de aquí del CERTMI. ¿Cómo te sientes después de casi un año de estar aquí encerrada? * Pues me siento muy feliz al salir para estas épocas de diciembre para estar con mi familia y apoyarnos entre todos.

– ¿Qué significó para ti estar aquí después de cometer un error? * Pues para mí fue como algo positivo porque ya andaba mal, y al estar aquí me rehabilité y dejé de drogarme y me hice una mejor persona. – ¿Qué es para ti mejorar o por qué dices andaba mal y mejoré? * Porque me prostituía y además llevaba una vida muy rápida y aquí aprendí a madurar más.

– Puedo decirlo, eres una persona homosexual. * Sí, soy homosexual, soy travestí. – ¿Y a qué te dedicabas antes de estar aquí? * A la prostitución. – ¿Por qué dedicarte a esto? Yo siempre he dicho que no es malo, no soy quién para decirlo; quizás es una opción que tuviste ¿Pero por qué lo hacías?

– Pues antes que nada para drogarme verdad, porque yo me drogaba y haga de cuenta que pues… es algo fácil para sacar dinero para las drogas y es lo que más se me daba. – ¿Te gustaba hacer eso? * Sí… sí me gustaba. – ¿Cuánto tiempo llevabas prostituyéndote? * Cinco años.

– Y ahora con lo que dices, “he mejorado”, a qué te refieres, seguirás en lo mismo; dices, ya no me drogo, me rehabilité, pero esta parte de la prostitución seguirás o cambiarás tu modo de vivir.

* Pues sí porque ya tengo propósitos y los voy a realizar; y primero, antes que nada, alejarme de la prostitución porque no me deja nada bueno, y las drogas tampoco; y lo que quiero hacer es estudiar para ser estilista porque es lo que más se me da, eso es lo que quiero.

– ¿Qué propósitos son los que tienes además de ser estilista? * Pues llegar a ser otra persona, porque ahorita estoy aquí adentro, pero cuando salga es cumplir con lo que yo quiero y más bien lo que se me da.

– ¿Quién te espera allá afuera? * Pues mi familia. Mi mamá, mi papá, mis hermanos. – ¿Qué te dicen? ¿Los has visto estos días? * Sí los he visto. – ¿Qué te dicen ahora que ya vas a salir? * Les da mucho gusto que más bien salga y ya distinto a como era antes. – ¿Cuántos hermanos tienes? * Dos. – ¿Más grandes o más chiquitos? ¿Qué te dicen ellos? * Pues que le eche ganas y que ya están felices porque voy a salir.

– ¿Qué aprendiste de todo esto? ¿Qué te llevas del tiempo que viviste aquí al interior del CERTMI? * Pues me llevo eso, haber cambiado, porque si no caigo aquí nunca hubiera cambiado y estaría más mal; me ayudó mucho estar aquí y es lo que me llevo.

– ¿Cuánto tiempo llevabas drogándote? * Como unos cinco años. – ¿Y por qué te traen aquí? ¿Por ejercer la prostitución o por qué? * Por robo agravado. Porque ya no pensaba con la droga y me iba con los clientes y les robaba, por eso. – ¿Y has decidido cambiar tu vida? * Sí, porque en mi ambiente varias amigas mías ya han fallecido de lo mismo que se iban con personas. Yo corrí con suerte. Tengo18 años, los acabo de cumplir y me prostituía desde los trece y me drogaba desde los doce, o sea que ya iba muy recio.

Me empecé a vestir de mujer desde los 12 años. Soy travesti desde los 12 a los 16 y a los 17 ya me vestía de mujer día y noche. Haga de cuenta que caí aquí y me empecé a vestir de hombre otra vez; pero lo que más me gusta es eso, vestirme de mujer y ahora puedo hacerlo sin ejercer la prostitución.

– ¿Qué te lleva a los doce años a empezar a prostituirte y a drogarte? ¿Por qué decides tomar esa vida? * Pues por el ambiente en que andaba.  Conocí una amiga y era bien atrevida. – ¿Amiga gay? * Sí, amiga gay, y pues me gustaba también el cotorreo por eso.

– ¿Cómo es el trato aquí adentro con tus compañeros con tu condición de homosexual? * Pues al principio no era bien aceptado pero me fueron aceptando poco a poco; más bien yo estuve luchando por eso, para llegar a que no se metan conmigo ni yo con ellos. – ¿Te molestaban? * -No, nunca. – ¿Cómo lograste que no se metieran contigo? * No metiéndome con nadie

– ¿Te deja satisfecha, estos once meses aquí encerrada? * Sí y mucho. Me sentía realizada y feliz. – Ya tienes 18 años, si volvieras a cometer otro error ya no estarías aquí. ¿Eso te hace pensar también en lo que harás allá afuera? * Sí, yo ya no pienso en cosas negativas, ya no pienso en robar ni delinquir; pienso superarme y creo no volver a estos lugares.

– Estás muy feliz, te veo muy feliz. * Sí estoy muy feliz. – Cumples la sentencia que te dieron entonces. * Se las cumplo el 30 de diciembre, pero me dieron el beneficio de irme el ocho. – Felicidades y ojalá no nos volvamos a ver por aquí, que nos podamos encontrar en otra parte.

*Tomada del libro: Espinosa M.. (2015). Resplandor entre rejas. México D.F.; Benito Juárez, SNTE.

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