Opinión | Tétrica maestra/Panóptico prepotente

Las fijaciones voyeristas casi perversas que mostró una tal maestra (dudo que tenga el grado; finge dar clases, vamos) de psicología de la UJED, pone en relieve los peligros y la ineficacia de la educación en línea, además de recordarnos lo que ya sabemos desde siempre: que hay gente déspota y grosera prepotente, y cosas peores dando clases a lxs chavxs. A mi esas cosas no me gustan para nada. Sepan que también nosotros observamos.

El bio-poder, Foucault, blah blah… Sí, se aplica de arriba abajo, jerárquico y estructural, pero, también se puede hacer de abajo arriba o como en este caso, puedo robar la voz de un grupo y aplicarlo de forma tangente. Mis opciones son ilimitadas. Contacté a la supuesta para oír su versión de la historia, pues siempre suele haber dos versiones. Lo único que me dijo fue que todo estaba fuera de contexto y que, —“las reglas en el proceso educativo son importantes y hay algunos alumnos que no respetan nada y acepto que me salí de mis casillas y asumo mi responsabilidad pero esos videos no son toda verdad”—. Le pedí me dijera esa verdad completa, le roge por Deus me diera contexto; me dijo:

—“Que ya tenía parte de la clase y los chicos no atendían a la clase y sus reglas y las varias veces que se les llamó la atención y no atendieron”—. Luego de eso me mando a la fregada, y yo sigo sin ver el motivo para que grite e insulte a sus alumnos por no poder mirarlos en su cámara debido al internet tan defectuoso que contrata.

No faltarán los lectores (que tienen mi mas baja estima) que digan que eso es normal y que los docentes siempre gritan y que los docentes antes pegaban en el dorso de la mano con una vara de huizache y no se cuanta cosa primitiva. Lo siento por ustedes de a deveras. Pero yo siempre me levanté cuando los “profes” o las “maistras” se pasaban de chistosas. Allá ustedes sigan agachando la cabeza mientras se burlan de ustedes vía micrófono por zoom… y los coléricos, sepan que le están gritando a una cámara, a una pantalla, ni siquiera es una cosa viva. Pasemos al siguiente punto.

Creo que Michel Foucault sonreiría a la vez que toma LSD si viera su teoría del panóptico vuelto una realidad tangible. Hace no poco dije “volvieron nuestro recoveco celda”, me atrevo a decir que con justa razón. Los gritos de la maestra lo confirman: —“prende tu cámara que no te veo (…) te ha dar mucha risa que no te vea (…) si no prendes tu cámara tienes falta (…) a las tres faltas doy de baja de mi clase (lo peor de todo es que admón. Está enterada de la actitud de la señora)”. Pero este es solo el último de muchos incidentes protagonizados por la tal docente.

¿Se acuerdan de los tendederos no? Allí donde cartulinas anónimas denunciaron la misoginia del instituto… que creen, también la maestra fue colgada.

“las mujeres que visten con faldas y ombligueras tienen el mensaje de: viólame, abusa de mí y mátame” —dijo—.

También numerosas fuentes confirman que amenaza hasta de matar y sepultar a sus alumnas si no obedecen; claro que de esto no hay pruebas pues dicen que, cuando las clases eran presenciales, allá por inicios de este año, prohibía los celulares y hasta amenazaba con romperlos; vi actitudes semejantes de doctores viles y despreciables allá en UAD, pero eso será otro día.

¿Entonces las reglas que ella menciona para que sirven, a quien defienden? Creo que la respuesta es obvia y creo que es lamentable que la institución (aquí entran todas) siga fomentando esta clase de actitudes cuasi pueriles. Los estudiantes exigen, mínimo, una disculpa.

Gracias.

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