Opinión | Toque de queda, restricciones a la venta de alcohol y protección a negocios locales

Tras darse a conocer que en el Municipio de Durango se ha presentado una gran incidencia de casos de Coronavirus resulta fácil y cómodo repartir responsabilidades a diestra y siniestra, decir que es culpa de los políticos o de los gobernantes, es una de las salidas sencillas; lo complejo es admitir que como sociedad estamos fallando, que como comunidad no nos hemos preocupado lo suficiente y que como individuos parece ser no nos estamos ciudadano como deberíamos.

Luego de la falta de responsabilidad de la sociedad por acatar las disposiciones sanitarias necesarias, las respuestas para contener la pandemia generada por el Coronavirus hasta el momento nadie las tiene, hoy lo que queda es aplicar medidas extremas que logren de manera efectiva detener las reuniones sociales por medio de el toque de queda, dejando únicamente libertades de tránsito a quienes desarrollan actividades económicas y a las funciones correspondientes a la salud, al igual que las necesarias para que la sociedad siga contando con los servicios básicos.

Aunque para muchos el toque de queda es un atentado en contra de las libertades constitucionales de todo mexicano, la verdad es que hoy en día, es necesario tomar en cuenta los ejemplos que a nivel internacional se han determinado luego del incremento de casos del virus como lo es Francia y España, dichos ejemplos son casos que se deben considerar para restringir de en ciertos horarios las libertades que hoy se tienen.

La vida nocturna enfocada a la diversión social, debe ser el punto de partida para eliminar la posibilidad de congregación de más jóvenes y adultos en centros de diversión y con esto, tal vez mitigar la expansión del coronavirus. Otra de las medidas que pudieran aplicarse es la de limitar la venta de alcohol por persona y con horarios, esto para evitar de igual forma las reuniones con carácter social.

Una de las prioridades que se deben de tener es la protección a los negocios locales, si bien es cierto las restricciones del semáforo rojo implican cerrar comercios a nivel regional, esta medida debe ser lo suficiente discutida para no afectar más a quienes apenas logran subsistir con sus comercios, es decir, el pensar en la posibilidad de volver a castigar a los empresarios locales, sería un golpe fulminante a la economía de todos los duranguenses.

Es por eso que al contrario de pensar en el cierre de negocios locales, en caso de pasar a semáforo rojo, se debe pensar en la dispersión de créditos, insumos y medidas sanitarias que aseguren que los comercios locales sigan operando pero con mayores medidas de higiene.

*Lic. Felipe Correa Muro, búscame en twitter en mi cuenta @felipecorrea_1

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