Opinión | Tres comidas

Por Marco Antonio Espinosa López

Resplandor entre rejas LXX

-¿Cuánto tiempo llevas aquí? *  Aproximadamente voy a cumplir seis meses.

– Seis meses pero ya es tu segunda vez ¿No? * Sí ya es mi segunda vez aquí.

– ¿Por qué llegas? * Por robo de auto.

– ¿Las dos veces? * Sí. – ¿Cuántos años tienes? * 17. – Y la primera vez cuántos años tenías. * Tenía 13 años. – ¿Por qué? * Pues por andar con la banda y me iba a robar para seguir comprando droga.

– O sea ¿A los 13 años ya te drogabas? * Sí. – ¿Con qué? * Con cristal. – ¿Es la primer droga que utilizaste? * Sí, esa es la primera droga que ingerí. – ¿Porque te acercaste a las drogas? * Porque yo sentía que mis padres no me apoyaban.  Porque trabajaban mucho y sentía que no les importaba y me tire a los vicios; y ahorita me doy cuenta que sí se preocupaban por mí y trabajaban para darme lo mejor pero yo no sabía comprenderlos.

– ¿Tienes más hermanos? * Sí, somos cuatro hermanos y una hermana. – ¿Más grandes o más chicos? * Uno más chico que yo y dos más grandes que yo y luego mi hermana que es la mayor.

– ¿Cuándo decides robar la primera vez estabas tú solo? * Sí. – ¿Necesitabas dinero? * Pues sí, no tenía  pa´la droga y se me hizo fácil ir y fui a robarme algo.

– Dices que tus papas no te comprendían ¿Por qué sentías eso? * Porque no me ponían atención a lo que yo quería y por caprichoso como todos los niños.

– ¿O sea que lo hacías para llamar la atención de  tus papas? *Así es, pero mi forma de llamar la atención me llevó a caer aquí.

– ¿Estudiabas? * Sí. Ahora estoy  en sexto de primaria pero ya la voy a acabar.

  Dices que a los 13 años caíste aquí. * Caí de 13, iba a cumplir 14. – ¿Cuánto estuviste? * Dure un año la primera vez. – Y  luego sales y qué haces. * Salgo  y me comporto un tiempo bien. – ¿Cuánto tiempo? * Un año cinco meses. Se va mi “apa” y  vuelvo a caer en la droga y vuelvo a caer otra vez aquí.  – Porque se fue tu papá caes otra vez. * Sí, es que mi papá es un señor estricto que no nos deja hacer nada y se va; y usted sabe que la madre es la que le cubre a uno todo y mi mamá nos empezó a cubrir tantito y nosotros nos empezamos a salir y a salir otra vez hasta que volví a caer en las drogas.

– Dices “nos volvimos a salir”  ¿Alguno de tus hermanos? * Sí. Uno que está en el Cereso. – ¿Por qué está allá? * Por robo. – ¿También? ¿Andaban juntos? * No. Él  cayó primero que yo y después yo caí.

– ¿También por robo de carro? * No. Él cayó por robo de un estéreo. – ¿Es más grande él? * Sí es más grande por dos años.

– Y qué pasa con tu mamá y tu papá, ¿Cómo toman que él está en el Cereso y que tú estás aquí de nueva cuenta?   

* Pues la verdad no me venían a visitar, tenía cuatro meses que no me visitaban porque estaba castigado. Pero ahorita gracias a mi padre Dios ya tenemos un mes que me están visitando; y pues sí, cuando llegó se enojó y dijo que le echara ganas y que nos fuéramos para adelante, que esto no se acababa aquí y que saliendo me va a llevar para el otro lado.

  ¿Tu papá se va para allá? * Sí. Y pues a mi hermano ya lo van a visitar al Cereso. – ¿A qué se dedica tu papá?  * Tiene negocios en el otro lado y  mi mamá, pues es ama de casa.

– Y tú ¿Qué sientes de estar nuevamente aquí?  * Me siento mal, porque estoy alejado de mis seres queridos y me duele pero también asumo mis consecuencias de los actos que hice.

  ¿Cuánto tiempo vas a estar aquí? * Me voy a aventar un año nueve meses si Dios me da licencia. – Y has pensado qué  vas a hacer ahora que salgas. *Pues ya me siento más capacitado de mente y con la fuerza para dejar la droga y seguir adelante.

– Nada más con la fuerza o vas a buscar ayuda. *No, no, no, claro que voy a buscar ayuda porque me siento ahorita capaz pero debo buscar ayuda afuera para no volver a caer. ¿Estás arrepentido de lo que ha pasado? * La verdad sí.

  ¿Vale la pena lo que has hecho? * No, usted sabe que el dinero mal ganado se va como agua.

– ¿Qué les dirías a los chavos allá afuera? * Pues que se cuiden y no porque sus padres trabajen mucho crean que no los toman en cuenta; que no se refugien en la droga porque también estar aquí no es como pan comido, es algo que nos cae bien un rato,  pero estás lejos de tus seres queridos; que  cuiden la oportunidad que tienen y la valoren, que estudien y que no hagan nada malo. Aquí nos tratan bien, tenemos nuestras tres comidas, nuestro techo donde dormir; porque allá afuera, simplemente cuando te desbalagabas, ya no tenías donde estar; te ibas con unos amigos y de repente sin comer dos o tres días y aquí de perdido tienes tus tres comidas.

RECONOCIMIENTO

Reconocer que la dependencia de la que escribí la semana pasada y que había vulnerado los derechos humanos de una persona que hace 10 años salió del COMI (hoy CERTMI), rectificó y decidió dejar el pasado en el pasado y continuar trabajando con él sin mayores problemas.

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