Opinión | ¿Un desmadre las elecciones internas de Morena?

Jesús Nevárez 

Uno de los temas más polémicos, a nivel nacional, es el relacionado a las elecciones internas de Morena. La derecha eufórica se cambia de cachucha para ponerse la de el puritanismo, asustada por los graves acontecimientos que se expresaron en agresividad de grupos por apoderarse de la dirección de Morena.

De los estados y municipios de la República ¿en cuantos se desbordaron las pasiones? Es un dato la derecha tienen, pero ocultan, en su lugar, manejan la generalización de manera escandalosa, en alianza con la visión catastrófica con los aprendices de “analistas,” cuyas premisas de análisis no van más allá del yerbajo.

Alguien me decía que nosotros sosteníamos que Morena era democrático, un absurdo, como vamos a decir esto, si Morena no es partido, es un movimiento amplio, difícil de entender, lo que sostenemos es que hay, y no pocos, militantes de pensamiento democrático.

En Morena también hay millones de ciudadanos que pertenecieron al PRI, al PRD, al PAN, gente de la base que durante décadas fueron usados y manipulados en función de los intereses de los grandes tiburones apoderados de los partidos, que aún pululan buscando entre la carroña que les pueda servir.

Por supuesto qué en este muy amplio abanico, Morena no ha puesto candados para evitar ingresos, provengan de los partidos y organizaciones que existen en este país. Así, en Morena hay derechas, izquierdas, democráticos, resentidos, honestos, amargados, oportunistas, corruptos, beatos, honestos, fieles, y otra gran variedad de fauna política.

Hemos leído, como gente “democrática” pretende asumirse la que gracias a ellos se ganó la presidencia, lo cual es una actitud soberbia y falsa, porque el triunfo fue gracias al movimiento popular, millones de ciudadanos que siguen votando, ni siquiera pertenecen formalmente a Morena. Todos contribuimos, afiliados y simpatizantes, el triunfo es del pueblo y no de ningún grupo.

Quienes participaron de buena manera, o de forma sucia y mañosa, querían el aparato de Morena, fueron los grupos que lo integran, unos queriendo el poder para fortalecer el proyecto de nación del presidente, otros buscando el enriquecimiento, incluso quienes pretenden tener la dirección para desde allí, golpear al presidente, a su proyecto, y al mismo movimiento.

Esto que asusta a puritanos, conversos y fariseos, es consecuencia del contenido plural y de no excluir, ni marginar, ni ser selectivos con nadie y dejarlos en libertad de acción, para qué, de acuerdo a su fuerza, lograran posiciones.

Hubo quienes, cuya honestidad es cuestionable, se dedicaron a movilizar, dar apoyos económicos o en especie para que votaran por ellos, estos son los grupos nocivos, corruptos y oportunistas. Hubo también gente honesta y democrática, algunos de ellos se enfrentaron a los corruptos, provocadores e infiltrados, otros nomás mirando y esperando echarle la culpa a los demás, incluyendo al presidente López Obrador.

La ex panista, hoy diputada por segunda ocasión Sandra Amaya, de las que se han apoderado de Morena en Durango, se pronuncia porque se repitan las elecciones porque se cometieron excesos, pero no dice nombres, menciona grupos, quizá solo se cure en salud. A los que se asustan de lo que pasó en Morena, que no se les olvide echar sus barbas a remojar. O no

 

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