Opinión | Una legislatura que… ¿hizo historia?

La actual legislatura del estado de Durango tuvo la oportunidad de hacer un buen papel, al menos algo decoroso… y la oportunidad se les fue; más bien la dejaron ir.

Muy pronto estaremos haciendo una valoración final del papel de diputados, de grupos parlamentarios y del congreso en su conjunto y, la expectativa de lo que se escribirá para la historia no parece muy positiva, especialmente para el grupo de Morena y quien tendrá que cargar con la mala imagen muy probablemente será su último coordinador Iván Gurrola Vega, quien ha trabajado arduamente y ha hecho enormes esfuerzos… por su imagen.

Y es que al preguntar a cualquier ciudadano, incluso a los que están más al tanto del quehacer político, sobre algún logro reconocible de los actuales diputados, pocos pueden mencionar algo y son más quienes señalan temas a los que estos representantes populares no quisieron entrarle, pues hay varios asuntos que no pudieron o no quisieron tramitar y se los dejarán a la siguiente legislatura.

Serán más recordado pues, por lo que no hicieron, que por lo que hayan hecho, que además no es para aplaudirles pues en todo caso es su obligación.

Presumen que hubo consensos… el colmo sería que ni eso hubieran logrado en toda esa serie de iniciativas poco trascendentes o al menos poco memorables que por sentido común se tenían que dictaminar y aprobar.

Tampoco deja de llamar la atención que fue justo en los días de campaña cuando “se pusieron las pilas” o programaron cuidadosamente el momento para intentar dar de que hablar y presentaron públicamente algunas leyes que habían estado en la congeladora; lo cual contrasta con el pasmo que los caracterizó al inicio de su gestión cuando fueron absolutamente incapaces de presentar siquiera una agenda de proyectos legislativos de Morena, menos aún una agenda común con las demás fuerzas políticas.

Se repartieron el pastel de la Junta de gobierno y coordinación política; le agandallaron su rebanada a los panistas y ahora están a pocos meses de terminar con más pena que gloria. La historia bien podría decir que esta fue una de las más grises en las legislaturas recientes. Ya escribiremos el epílogo.

Pero si se trata de dar de que hablar, en esa lista de leyes que han estado presentando de manera individual, más que el fondo o contenido de esas piezas legislativas, lo que se ha comentado son aspectos más de forma. Por ejemplo, se cuestiona quien ha sido el proveedor ganón de esas lonas vistosas que se han mandado hacer para las mamparas, una diferente para cada evento y un evento para cada ley.

Queda pues algunos meses y el congreso seguirá siendo caja de resonancia para los temas de interés político; que no precisamente son de interés ciudadano.

No pocos de los actuales diputados se creen que todavía son merecedores de alguna promoción, de un nuevo cargo, de una candidatura en la próxima elección o de algún premio por su desempeño.

Lo cierto es que hubo quien perdió la candidatura en el proceso que termina, y salió ganando, pues consiguió un cargo de consolación y si hubiera sido candidato, seguramente hubiera perdido.

En pocos los políticos de todos los partidos estarán centrados, como algunos lo están desde ahora, en acomodarse para las candidaturas que estarán en juego el próximo año; un gobernador que en su momento renovará todo su gabinete; 39 presidentes municipales, cada uno también con su equipo de trabajo, y los 39 ayuntamientos con sus regidores y síndicos. El pastel se ve apetitoso.

@MCervantesM

Puedes comentar con Facebook
Anuncios