Opinión | Votar cuenta

Cuando de joven comencé a votar no tenía sentido, ya que de antemano uno sabía cuál partido iba a ganar. No importaba tanto quién fuera el candidato, ni qué tan bien se desempeñara en el puesto para el que fue votado. Siendo estudiante me cuestionaba el ir a votar por este motivo, más porque en mis inicios como elector el Presidente saliente era Gustavo Díaz Ordaz, hacedor de la matanza de estudiantes del 2 de octubre del 68, y Presidente entrante José López Portillo. Pero a la mera hora me convencía a mí mismo de votar, al pensar que no votar era, con mayor razón, dejar pasar a los que ganaban de cualquier manera.

Ahora, aunque las encuestas apuntan a que se va a dar el mismo fenómeno en 2021 de un solo partido triunfante, hay indicios para suponer que no necesariamente va a suceder así. Morena el partido “aplanadora” en 2018 no tendrá a Andrés Manuel en las campañas electorales, ni en las boletas, lo cual jugará en contra, porque Morena no ha logrado posicionarse entre la gente en un partido sobresaliente. Sin embargo, la falta de energía de los partidos de oposición puede hacer que los electores voten otra vez por el “menos peor”. Quizás si estuviera la boleta del enjuiciamiento de los ex presidentes en el mismo día de las elecciones, podría motivar la votación.

Lo más probable es que en 2021 ocurra un alto porcentaje de abstencionismo por los desaciertos de la Cuarta Transformación frente a la pandemia, la desaceleración económica, la ineptitud de los funcionarios públicos y el descontento de los sectores afectados con la eliminación de los fideicomisos. No obstante, seguramente Morena obtendrá la mayoría en la Cámara de Diputados quedando por verse de qué tamaño será esa mayoría y qué tan alta será la abstención electoral. Recordemos que en 2018, gracias a Andrés Manuel y al descontento social contra los gobiernos anteriores, se observó una votación nacional record del 64.7 %; esto es, solo el 35.7 % no fue a votar.

Una alta abstención es una mala señal para los sistemas sociales que presumen de ser democráticos. El desinterés electoral significa que algo no anda bien en la sociedad en general y en el gobierno en particular. Por supuesto, el hecho de que la votación nacional sea de menos el 50 % del padrón electoral favorecerá al partido en el poder, como es el caso de Morena. Ganaría Morena pero no con sus propios méritos, sino por el resurgimiento del hartazgo de la ciudadanía que desmotiva la votación y la carencia de opciones de la oposición. Es triste pero lo veremos. Votar en 2021 será importante para hacer ver que estamos de acuerdo con las cosas como están o en desacuerdo porque no se mejora la situación nacional. De cualquier forma: votar cuenta. Seguiremos comentando. ¡Hasta luego¡

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