Opinión | ¿Y la cultura?

El Festival Revueltas se queda muy lejos de ser lo que debería, aunque este año la justificación es obvia, no hay condiciones para realizar eventos que impliquen reunión de ningún tipo.

Sin embargo, es una gran oportunidad para probar y diversificar la actividad cultural, de modo que es muy probable que en ediciones posteriores, aun cuando la pandemia haya pasado, además de las actividades presenciales se dispondrá también del recurso, ahora valorado, de los enlaces, las videoconferencias y la comunicación electrónica.

De hecho ya desde antes de esta contingencia se había iniciado un importante y muy valioso ejercicio con las transmisiones de óperas desde The Met Opera de Nueva York y que llegaban hasta nosotros gracias a eso que se conoce como el streaming.

De modo que por ahora no se puede hacer una crítica, el programa muy por debajo de lo deseable, se ve bien desde los posible. Aunque hay que decirlo, una vez más hubo decisiones muy retrasadas que obligaron, una vez más a la improvisación.

El reto para los siguientes festivales será enorme, por un lado el presupuesto no será, nunca es, el óptimo… ni siquiera el mínimo. Por otro lado la oportunidad de ese presupuesto debería ser desde ahora, para contratar, disponer, apartar y planear con miras a un año; como debe ser.

La planeación del Revueltas 2021 debe comenzar inmediatamente después de terminar el previo e incluso antes.

Otro de los conflictos es decidir qué presentar, cómo llevar a la gente a los eventos culturales y, más complicado aún, como llevar el arte y la cultura a la población.

En buenas experiencias de acercar experiencias de gran calidad no ha faltado el espontáneo que opina que se trata de eventos elitistas. Desde luego estos pensadores quisieran espectáculos masivos, populares, de los que gustan a la plebe. No, no se trata de llevar entretenimiento, no es el circo que conviene a los políticos para distraer al populacho, se trata de promover el arte, de buscar las mejores expresiones de la cultura, locales y foráneas y acercarlas a la población como un alimento para el espíritu.

Para los eventos populares ya vendrá la feria o habrá otros festivales; para un festival cultural debe buscarse siempre lo mejor.

El actual tiene un mérito, siendo virtual, esta vez sí se ha ocupado en su programa de resaltar la figura de los Revueltas.

Una realidad es que el arte y la cultura siguen siendo vistos por muchos políticos, que no estadistas, como el patito feo de la administración pública; lo ven como un gasto, no han entendido que puede ser la mejor inversión; que los recursos destinados a estos rubros fortalecen la salud social. Es la materialización de eso que dicen en todos los discursos, que la mejor forma de combatir la pobreza y la inseguridad es mediante la educación, solo que no alcanzan a ver que es está la educación, la cultura.

Que una sociedad más culta, que lee mas, que acude a los museos, que va a los conciertos, que consume mejor música, que es más crítica, que aprende a pintar o a tocar un instrumento, es una sociedad más segura y más participativa. Aunque habrá quien insista en que a algunos gobernantes les conviene una población inculta y manipulable.

Todo es más difícil cuando se considera que el gobierno federal no solo ha mostrado desinterés, Andrés Manuel López Obrador ha mostrado desprecio por estos asuntos. Con la mano en la cintura ordenó eliminar de un plumazo los escasos apoyos que se daban para la producción cinematográfica, becas para artistas, apoyos a los creadores etcétera.

Y no, no se engañen, no tiene aún ni idea de cómo se van a reponer o a compensar estos apoyos, es obvio que esa no es la intención, se trata de agandallarse los recursos porque en su concepto, el arte, la creación y la realización son neoliberales y fifís.

Y es conocido el escasísimo nivel cultural del presidente, un personaje que no sabe siquiera hablar el español correctamente y que se ha rodeado de incondicionales que le dicen sí a todo y que, incluso en responsabilidades culturales y educativas dan pifia tras pifia.

Twitter @MCervantesM

Puedes comentar con Facebook