Opinión | Yo nunca nunca

No va a cancelar el aeropuerto, sería darse un balazo en el pie y mandar una pésima señal a los mercados financieros cuando los necesita para que su gobierno tenga éxito.

No va a pelearse con el empresariado, él sabe que sin inversión privada no habrá Cuarta Transformación.

No va a proteger a Bartlett, Bartlett representa todo contra lo que él ha luchado.

No va a permitir que renuncie su secretario de Hacienda, apenas van seis meses de gobierno, quiere mucho a Urzúa, además Urzúa le da acceso a un mundo que no le gusta y no entiende: es su interlocutor con los mercados. Ya verás, va a convencerlo de que se quede.

Nunca se va a ir Romo. Es su único canal con los que mueven el dinero en el país.

No va a tener buena relación con Trump, ¿qué no viste su libro?

No va a dejar al país sin medicinas, ¿de qué hablas?, pero si es el líder político más cercano a la gente que hayamos tenido.

No va a continuar la violencia, va a bajar y rápido, es su promesa principal. Date cuenta que es su absoluta prioridad: a nada le dedica tanto tiempo como a eso, es lo primero que hace al despertarse todos los días: reunirse con su gabinete de Seguridad.

No va a darle una carta de impunidad al PRI ni a Peña Nieto, al contrario, va a meterlos a todos a la cárcel porque necesita alimentar su narrativa de que él sí es diferente y él sí combate a la corrupción.

Nunca va a desdeñar los feminicidios; él mismo es un feminista, fíjate en el gabinete: la mitad son mujeres.

Nunca va a atacar a las redes sociales. A los medios tradicionales, sí, porque han sido su enemigo, pero las redes sociales fueron para él las que le permitieron seguir vivo en el ánimo de la gente.

No va a permitir una solo corruptela, vas a ver, será implacable, está en su naturaleza: a la mínima señal de un contrato chueco, de una lana recibida, será fulminante.

Nunca va a tolerar que ninguno de sus familiares se aproveche de su posición como presidente para hacer negocios con el gobierno. No es como Salinas.

No va a militarizar el país, al contrario, se les va a terminar la impunidad a los militares y los va a regresar a sus cuarteles: ha sido históricamente su posición y su pensamiento.

No va a tener empresarios favoritos, cómo crees, eso es exactamente lo que repudia del viejo régimen.

No van a seguir los contratos sin licitación, va a terminar con las asignaciones directas.

No va a permitir que pegue la crisis económica del Covid, va a repartir cantidades de dinero, es su especialidad, y más aún que ahora está bien visto que los gobiernos repartan cheques directamente a su población para aliviar el impacto de la pandemia.

No va a ser indolente ante los muertos, al contrario, él es pueblo, sabe lo que siente el mexicano de a pie.

Nunca va a andar en camionetotas ignorando a la gente, al contrario, él es de los que se baja y platica con los ciudadanos, los escucha.

No va a permitir que Pemex siga cayendo, es como si trajera petróleo en la sangre, piensa que es como el heredero de Lázaro Cárdenas.

No se va a pelear con Estados Unidos, no es tonto, sabe que es indispensable.

historiasreportero@gmail.com

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