Por la pandemia será un informe diferente

Elena Franco

La pandemia por el Covid-19 ha modificado la forma de vida, y por consiguiente prácticamente toda actividad tuvo que sufrir modificaciones para el cuidado y prevención de la salud.

Uno de los eventos que se tuvo que adecuar es el Cuarto Informe de Gobierno de José Rosas Aispuro Torres, el cual se presentará ante los integrantes de la LXVIII Legislatura el próximo 1 de septiembre.

De las modificaciones y adecuaciones al evento, en el que se seguirán los protocolos sanitarios, es que el mandatario estatal anunció que este año no tendrá ningún invitado, y en cuanto al mensaje político que se realizaba días después ante los duranguenses en diferentes municipios, sólo se realizará de forma virtual, para evitar aglomeraciones.

De acuerdo con el cronista de la ciudad Javier Guerrero Romero, esta acción ha tenido sus modificaciones al paso de los años, dado que es una obligación constitucional que tienen los gobernadores desde la Constitución Política de 1857, en el que el Poder Ejecutivo rinde el informe al Legislativo.

En aquel entonces se realizaba cada dos años, además de que se trataba de un mero trámite interno y el Congreso estaba al interior del Palacio de Gobierno.

Después de la Constitución Política de 1917, a la obligación de presentar el informe se agrega una acción más: la glosa.

El gobernador mandaba el escrito, luego se hacia el análisis del mismo en donde los diputados invitan a los secretarios para que expliquen o amplíen la información. A partir de esta constitución es cuando se realiza de manera anual.

De las diferencias que han existido y que han trascendido al pasar de los años es que durante el gobierno de Enrique Torres Sánchez (1950 a 1956) se decidió no solo presentar el informe al Congreso, si no también darle un mensaje a la ciudadanía.

Debido a que el Palacio Legislativo era un lugar pequeño, se acordó que el informe se entregue en un lugar público abierto, donde se pueda congregar la gente, y ahí mismo hacer la entrega y dar el mensaje político, el cual era transmitido por radio y prensa escrita.

Después de ese modelo no había una obligación expresa de dar un mensaje político, por tal motivo podría ser el mismo día o después, informó Javier Guerrero.

A partir del gobierno de Maximiliano Silerio Esparza (1992-1998), el mensaje político se dividió por regiones para tener mayor impacto, se transmitía por radio, algunos segmentos por televisión, se grababa y se transmitía aparte a causa de que no había la capacidad para transmitirlo en vivo.

Los lugares en donde se diverisificaba el mensaje era Durango, Gómez Palacio, Santiago Papasquiaro y la comunidad de San Rafael en el municipio de Nazas.

Con la reforma a la Constitución en 2013, que entra en vigor en el 2014, se cambia la obligación del informe, en el que el gobernador está obligado también a presentar ante el pleno del Congreso los avances del gobierno, así como escuchar el posicionamiento de los partidos políticos, más lo que se agregó recientemente para el gobierno de José Rosas Aispuro Torres, la interpelación del informe.

Puedes comentar con Facebook