PRI-PAN: la guerra de los roses

Por Víctor Hernández

Claro que el título de esta columna está inspirada en el nombre de la película ochentera (1989), es una película dirigida por Danny DeVito con Michael Douglas, Kathleen Turner, como protagonistas.

De acuerdo con la sinopsis oficial, Barbara y Oliver llevan 17 años casados y son la pareja perfecta. Solo hay un pequeño problema: no se soportan. Ella es una mujer resentida y fina, como el gato al que ama; mientras que él es un hombre abstraído en sus negocios y estúpido, igual que el perro que le pertenece. Aconsejados por un abogado solterón, su proceso de divorcio se convierte en una auténtica guerra, que termina con la vida de ambos.

Guardando las respectivas proporciones, lo que hoy estamos presenciando entre el PAN y PRI, es exactamente lo mismo; una guerra, no de los Rose, pero sí de roses, una guerra estúpida de orgullos que puede terminar (como la película) con la muerte de esta alianza que fue exitosa y poderosa durante las elecciones del año pasado.

En esta guerra de orgullos, hay como en todo matrimonio, agresores y ofendidos y hasta ahora observamos que nadie quiere dar el paso para arreglar lo que ambos han propiciado. Lo trágico es que la ciudadanía, que nada tiene que ver en esta disputa de egos, es la que resultará perdiendo. Pero, vayamos a las causas de este conflicto:

1.- El martes 14 de diciembre, las dirigencias nacionales del PAN, PRI y PRD anunciaron que alcanzaron un acuerdo para contender juntos en las elecciones de Aguascalientes, Durango, Hidalgo y Tamaulipas (1).

En una conferencia de prensa conjunta, Marko Cortés del PAN , Alejandro Moreno del PRI y Jesús Zambrano del PRD informaron que aún se mantienen en pláticas para analizar un posible acuerdo en Oaxaca y Quintana Roo.

Marko Cortés, presidente nacional del PAN afirmó que el objetivo es concretar un cogobierno en el que tendrán mayor participación quienes aporten mayor número de votos.

2.- Ciudad de México. La Comisión Política Permanente (CPP) del PRI aprobó el convenio de coalición electoral con el PAN y el PRD en Durango, en donde el candidato a la gubernatura será definido por el tricolor y las tres fuerzas políticas presentarán candidaturas comunes en 30 de los 39 ayuntamientos (2).

El dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, confió en que la coalición Va por Durango ganará los comicios de junio próximo con candidatos honestos y con capacidad de competir.

En un comunicado, el PRI explicó que de los 30 municipios en los que los tres partidos irán con candidaturas comunes, 14 son para el PRI, 13 para el PAN y 3 para el PRD.

El anuncio de la dirigencia nacional tricolor, no sólo tomó de sorpresa a la dirigencia estatal del PAN, sino también a su precandidato Héctor Flores Ávalos, quien el lunes 10 de enero, descalificó la información oficial del CEN priista y a partir de ahí comenzó la escalada blanquiazul.

3.- Antes de ese anuncio que, indudablemente demuestra la falta de oficio político del grupo que encabeza Alejandro Moreno, la mesa de negociación conformada por representantes nacionales y estatales de PRI y PAN, sesionó el 23 de diciembre y a esta reunión asistió Héctor Flores. En ese encuentro, Rubén Moreira lo trató mal y esa experiencia ha influido, también, para que Flores Ávalos se radicalice y advierta que no entregará la gubernatura a un grupo que pretende secuestrar Durango.

Lo extraño en toda esta comedia, que no pieza cinematográfica, es que los actores principales, el gobernador Aispuro Torres, como jefe político del PAN y Marko Cortés, líder nacional blanquiazul, se han mantenido al margen y no han corregido lo que Alejandro Moreno anunció el ocho de enero.

Mientras tanto, la guerra de los roses, alimentada desde la precampaña blanquiazul, mete la incertidumbre entre la ciudadanía que observa como una posibilidad real, comienza diluirse, por problemas de tacto y falta de comunicación; como en los matrimonios.

Puedes comentar con Facebook
Anuncios