PRIAN: el enredo de los egos y la ausencia del timing

Por Víctor Hernández 


T
erminó el ritual del quinto informe de gobierno, y los informes de los alcaldes. Pero el escenario de cara a las elecciones de 2022, no se ha modificado. En Morena, la lista se ha reducido a tres aspirantes: José Ramón Enríquez Herrera, Manuel Espino Barrientos y Marina Vitela. En el PAN, lejos de reducirse, el desorden sigue aumentando: Javier Castrellón, Jaime Rivas Loaiza, Adrián Alanís, Héctor Flores Ávalos y Jorge Salum del Palacio. El PRI es el que tiene el proceso interno bajo control. Solo Esteban Villegas y Luis Enrique Benítez, son los aspirantes.

Pero la presión sigue siendo para el PAN y PRI. Todas las encuestas siguen colocando a Morena en todo lo alto de las preferencias ciudadanas, pero esto, no le preocupa ni al blanquiazul ni al tricolor, confían en su alianza y en la suma de sus votos, lo que es un evidente error.

Sin embargo, los tiempos se les ha venido encima pero no tienen para cuando reaccionar, ni siquiera tienen conciencia de ello, pues siguen ensimismados presumiendo sus resultados del 6 de junio y exigiendo, cada partido por su lado, que tienen el derecho de imponer al candidato a gobernador.

De acuerdo con las fechas fatales impuestas por el Instituto Nacional Electoral, para el 22 de noviembre deberán registrarse quienes pretendan ir en coalición o alianza electoral. De igual forma deberán haber avanzado en la forma en que se repartirán los territorios u los cerca de 400 espacios de poder.

PRI: la experiencia de muchas décadas en el poder

En el cuartel del Partido Revolucionario Institucional, aunque el proceso va también lento, podría acelerarse esta semana con la visita del dirigente nacional Alejandro Moreno, el próximo jueves. Y entre las entrevistas que tendrá el ex gobernador campechano está una larga charla con el gobernador Aispuro Torres.

Ya lograron la renovación de la dirigencia estatal sin contratiempos, y aunque solo Enrique Benítez es el que ha mostrado su inconformidad de la forma en que se viene conduciendo Arturo Yáñez, el tricolor, en general, se encuentra estabilizado y los grupos de poder comienzan a alinearse en torno a la persona de Esteban Villegas Villarreal.

Los problemas vendrán en el momento en que comience la selección de candidatos para los 400 puestos de elección popular que se disputarán en junio próximo; 39 presidentes municipales, 39 síndicos y 321 regidurías .

PAN: la crisis se cocina lenta pero segura

El Partido Acción Nacional, por su parte, carece de un actor que conduzca su proceso interno y esta realidad lo está llevando hacia una crisis inevitable.

El gobernador sigue manteniendo su posición de que el blanquiazul debe llevar mano, no sólo en la presidencia municipal de Durango, también en la candidatura a la gubernatura, posición que llevaría al PAN a contender solo y a entregar inevitablemente esta posición o al PRI o a Morena. Pero aún hay otras variables por definir.

1.- La dirigencia estatal. Los grupos contrarios a los del gobernador, particularmente el liderado desde hace años por Rodolfo Dorador, ya trabaja en la caída de Verónica Pérez Herrera. El argumento es que el partido, de cara al 22, carece de un liderazgo que esté a la altura. Lo mismo opina Rodolfo Elizondo. Ambos personajes, por su lado, no solo impulsan la salida de Pérez Herrera, sino que también  están en contra de la reelección de Salum en la presidencia municipal.

De Verónica  Pérez  señalan que además de carecer de la sensibilidad y capacidad para conducir un complicado proceso interno, deberá quedarse con la posición en el congreso que ventajosamente tomó. Ahí debe quedarse.

El problema es que la actual dirigente estatal quiere quedarse en los dos espacios.

2.- Como se anotó  líneas arriba, el PAN carece de reglas no escritas para conducir el proceso interno y semana tras semana, sigue creciendo la lista de aspirantes a la gubernatura, alentada por la posición del gobernador de que del blanquiazul deberá salir su sucesor.

3.- Tanto PAN como PRI, siguen sosteniendo públicamente que irán en alianza para 2022, pero hasta ahora ninguno de los dos partidos da señales de quererlo hacer.

Si realmente quisieran ir en alianza, ya habrían instalado dos mesas estratégicas:

—La primera que comience a definir los términos en que se definirá al candidato a gobernador.

— La segunda, para definir los municipios en que irán sus candidatos a las alcaldías, regidores y síndicos.

Ambas mesas son fundamentales y se llevan muchísimo tiempo, pues si no se desarrollan con inteligencia podrían terminar en verdaderas carnicerías entre los liderazgos del interior del estado, de ambos partidos, o desertar para irse como candidatos por Morena.

Morena: sin estructura territorial

Y dependiendo del Bienestar

El tema de Morena está mas fácil. Como partido, no existe en la entidad. Hoy por hoy, Morena existe a través de los padrones que generan los diferentes programas del Bienestar, que hoy administra directamente el presidente López Obrador.

Por ello, quien sea el candidato o candidata, por el solo hecho de serlo, tendrán la vida resuelta en más del 60%. El resto será de la capacidad que tengan para desdoblar una campaña atractiva y convincente.

En la segunda quincena de septiembre, los nombres de José Ramón Enríquez, Marina Vitela y Manuel Espino, son los que hoy por hoy, son los mejor posicionados, en ese orden de aparición.

Los tres sostienen tener estructura estatal suficiente para contender con éxitos en las próximas elecciones sin embargo, el dedo de Andrés Manuel, como en los viejos tiempos del PRI, será el que defina la identidad del o la afortunada.

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