Prohibido ser científico

Por Fernando Ramírez G

La comunidad universitaria y científica de México ha expresado su rechazo por la pretendida criminalización de 31 científicos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y ex directivos del Foro Consultivo Científico y Tecnológico.  a los que la Fiscalía General de la República (FGR) ha acusado de delincuencia organizada y lavado de dinero.

Enrique Graue, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), calificó como inconcebible y un despropósito, la pesquisa que realiza la Fiscalía General de la República (FGR). “Ante el desasosiego entre la comunidad académica internacional por este despropósito, por esta acusación inconcebible de asociación delictuosa es que debemos manifestarnos. “La UNAM reitera su confianza en la correcta y proporcionada aplicación de la justicia y que creemos en la división de poderes y su autonomía en la irrestricta defensa de los posibles involucrados. Estaremos atentos y comprometidos en ello”, manifestó el rector en el evento de conmemoración de los 100 años del escudo y lema universitarios, la semana pasada.

Por su parte, la Universidad de Guadalajara emitió un comunicado en que fija su postura sobre este mismo tema: “En esta casa de estudios nos manifestamos a favor de la transparencia, el ejercicio responsable de los recursos públicos y el cumplimiento de la Ley. Todo funcionario público, sea científico o no, debe apegarse al marco normativo vigente y velar por el interés público. “No obstante, rechazamos que las instituciones de impartición de justicia actúen de manera parcial y desmedida, amedrentando y creando un ambiente de hostigamiento hacia la comunidad científica”.

A todas luces, el proceder de la Fiscalía denota una saña fuera de toda proporción. En el imaginario colectivo se mantiene vigente el episodio de la liberación de Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, el día del famoso culiacanazo e inevitablemente se contrasta en el caso de la persecución de los científicos. Una cosa es denunciar por robo, peculado e incluso desviación de recursos, pero hacerlo por delincuencia organizada es todo un despropósito.

El episodio, a decir de muchos, no hace sino evidenciar el talante revanchista del Fiscal General, Alejandro Gertz Manero. Hace algunos meses salió a la luz el caso de su sobrina, Alejandra, acusada del presunto homicidio de su padre, Federico Gertz, fallecido en 2015. A través de las redes sociales, se generó la campaña #LibertadParaAlejandra que señalaba la fabricación de delitos del fiscal en contra de ella.

En el año 2000, siendo Secretario de Seguridad Pública del Distrito Federal,  emprendió una persecución en contra de la primera actriz Silvia Pinal, por un supuesto fraude que no cometió.

Pero en donde estriba más la posible sed de venganza en contra de la comunidad científica es un un hecho que data del año 2010, cuando el funcionario quiso ser miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SIN),  sus pares evaluaron, en aquel entonces, que no tenía los méritos. Sin embargo, el pasado mes de junio se le permitió el ingreso a Gertz Manero al SNI y le otorgó el Nivel III, el máximo para la institución, tras una queja del  funcionario ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). Este generó cuestionamientos y críticas por todas sus implicaciones. Otros miembros del SNI aún hoy critican la decisión que ha sido más política que académica, y más aún con el señalamiento que hiciera el escritor Guillermo Sheridan sobre el plagio en el que incurrió el fiscal en el libro biográfico sobre la vida de Guillermo Prieto.

En relación al tema de los 31 científicos, un primer juez federal negó las órdenes de aprehensión por un aspecto técnico. La FGR insistió y un segundo juez volvió a denegar el encarcelamiento porque la parte acusadora no justificó con fundamentos, razones o motivos su petición.

El constatar la autonomía del poder judicial en nuestro país es, sin lugar a dudas, lo más rescatable en este episodio. En cambio, lo más lamentable es ver como el pretender torcer la ley para perseguir, amedrentar o aprender a personas para saciar una vendetta personal, es algo, que ni con el pretendido cambio de colores en el poder se ha podido erradicar en nuestro país.

ladoscro73@yahoo.com.mx

@ferramirezguz

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