Revocación; pretexto para ir contra el INE

 

Por Mariano Cervantes

Recortar el presupuesto al INE es un magnífico plan con maña del presidente López Obrador; visto con frialdad puede pensarse que en realidad la consulta de revocación o ratificación de mandato a él le importa bien poco, igual que a cualquier persona medianamente consciente, pero es el instrumento con el cual busca destruir al INE o por lo menos apropiarse de él.

Y es que cualquiera entiende que esa consulta para ver quien quiere que el presidente se quede o se vaya es un absurdo. Andrés Manuel fue electo para un periodo de seis años y constitucionalmente debe cumplir.

Es cierto que son muchos los que quisieran que se fuera ya a su rancho, pero cualquiera que entiende un poco de leyes o de derecho sabe que es no es posible; y quienes han visto un poco de la forma de ser de AMLO, sabrán que dejar la presidencia es para él impensable.

Una razonamiento fácil ha sido creer que lo que quiere es aparecer en la boleta de las elecciones del próximo año, es decir que busca un modo de hacerse propaganda para seguir fomentando el culto a su personalidad y al mismo tiempo fortalecer a su partido y los candidatos que le pueden dar más fuerza.

Desde luego que eso es razonable pero hay mucho más que eso.

El presidente y cualquiera con dos dedos de frente saben que esa consulta de revocación es, por decirlo suavemente ‘una jalada’, un gasto millonario e inútil, porque ya desde ahora todos sabemos el resultado, los únicos que acudirán a votar serán los que le sigan el juego, de modo que será un abrumador resultado a su favor, que le serviría para decir que es el más amado, el más popular del universo y de la historia.

Pero el presidente busca algo mucho mayor y más importante para él que fortalecer su ego: el INE.

La táctica fue primero atacar y descalificar al Instituto y luego encargarle una tarea que no pueda cumplir para poder acusarlos y entonces sí justificar acciones más fuertes contra los consejeros.

Por supuesto que a estas alturas ya les revisaron las cuentas, ya les investigaron sus vidas, recursos, propiedades, y no han logrado encontrar algo que les permita deshacerse de los que no se doblegan a la voluntad presidencial. La alternativa es crear razones para echarlos.

Entonces les encomiendan la consulta de revocación, con empecinamiento, con obsesión; pero al mismo tiempo les recortan los recursos, que una mente perversa podría anticipar como forma de que no puedan con el paquete… y así fue.

El INE resolvió que no puede porque el dinero no le alcanza y con esto se logra el pretexto para que se le echen encima el presidente y todos sus corifeos, desde gobernadores cuatroteros, dirigentes morenistas y todo el aparato de bots que tan eficaz les ha resultado siempre.

Con ese pretexto acusan a los consejeros de INE de atentara contra la democracia, tratan de hacer creer que la mentada consulta es asunto de vida o muerte y por lo tanto piden a gritos juicio político contra los consejeros que no se someten.

El caso es que en la Cámara de Diputados tienen mayoría y pueden perfectamente afectar, entorpecer y eventualmente hasta destituir a quienes se han atrevido a desafiar la voluntad de López Obrador.

Ya sabemos, ha sido evidente, que los legisladores de la mayoría morenista, petista y verdeecologista no tienen criterio propio, solo saben levantar la mano, obedecen a ciegas, no les importa la ley, el estado de derecho ni la Constitución, sino únicamente la palabra del mesías. Harán lo que les mande.

Así pues la revocación es un ganar ganar para López y la 4T, si lo consiguen estarán abonando al culto al presidente y estarán haciendo campaña a favor de sus candidatos; y si no lo consiguen ganan mucho más porque tienen el pretexto perfecto para lanzarse, ahora sí con todo, en contra del INE.

@MCervantesM

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