SIN PROTOCOLO

SIN PROTOCOLO 

Por: Jesús Nevárez 

 

Investigadores, investigados 

 

Esta semana detonó un tema que inquietó, alarmó y hasta escandalizó, pero también convocó a importantes reflexiones. Es el caso de los treinta y un investigadores acusados de delitos graves como asociación delictuosa, apropiación del patrimonio institucional……

Las recciones has sido, desde acusar al gobierno de hacer una represión académica, hasta la oportunidad de revisar a fondo el Consejo Nacional de Ciencia, Cultura y Tecnología (Conacyt), así como, el Foro Consultivo de Ciencia y Tecnología, al que pertenecen los investigadores, investigados.

Voces autorizadas como la del Rector de la UNAM Enrique Graue, periodistas como Carmen Arístegui, han expresado su preocupación por l que llaman hostigamiento contra los investigadores. Lo extraño es que no manifiestan si los investigadores son responsables o no de lo que se les señala, lo cual es lo primero que se debería saber, y para eso existe un procedimiento qué está la fiscalía general de la República (FGR), a través del cual los académicos podrán dejar a salvo su imagen personal y profesional. En eso consiste el Estado de Derecho, el cual los primeros que deben defender son las instituciones en donde se curse la ciencia del derecho.

Los investigadores forman parte de la inteligencia nacional, con formación doctoral en universidades extranjeras, pero se presume no sucumbieron a las delicias del confort que les proporciona su posición privilegiada de pertenecer a la élite de la investigación en México.

La Ciencia y Tecnología (CyT), entró a una situación crítica fundamentalmente en el sexenio de Carlos Salinas, que estableció pagos de privilegio a los “mejores académicos” con la intención de desarticular la orientación social y solidaria de las universidades en la década de los sesentas. Un grupo selecto tuvo ingresos de hasta diez veces más que sus pares, a la vez que se alejaban de su relación social y se estrechaba el acercamiento con la iniciativa.

Con la Ley de Ciencia y Tecnología impulsada por Vicente Fox y continuó Felipe Calderón, prácticamente se entregó la CyT al sector empresarial a través de: la Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y Desarrollo Tecnológico AC; la Confederación Nacional de Cámaras Industriales; el Consejo Nacional Agropecuario; la Confederación Patronal de la República Mexicana; la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación. Se apropiaron de los beneficios de la investigación alejándola de la sociedad.

Hay un dato interesante, la investigación no es de manera abierta contra los investigadores, hay datos hasta ahora no desmentidos, que esta investigación va contra: 1 director general, 13 directores de área, 7 directores adjuntos, 2 coordinadores generales, 2 jefes de unidad, 1 oficial mayor, 1 representante legal y una secretaria técnica. Pero lo han hecho aparecer como el hostigamiento y persecución contra los investigadores de manera general, lo cual es falso.

López Obrador, en su ejercicio matutino con los medios de comunicación, demostró que del 2012 al 2018, Conacyt recibió 100 millones de pesos para proyectos de investigación, y, para 471 millones, para pago de: choferes, celulares, viajes al extranjero, servicios de bocadillos, comidas en restaurantes, independientemente de sus onerosos salarios. Ni se debe de culpar, ni se debe de exonerar, se debe de exigir que se actúe apegados a derecho.

Universidades, Institutos de investigación científica, ciencia y están en serios cuestionamientos por su opacidad laboral, académica, administrativa. La verdad es que existen elementos para demostrar que son recitos de aviadores, parásitos, vividores, de porros y de corrupción bajo la anuencia de los administradores, no se diga diputados y senadores que solapan. O no

 

*Datos obtenidos de diferentes fuentes institucionales y periodísticas

 

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