¿Y los denunciantes, ya negociaron?

Por Jesús Nevárez 

El show que hace unos días hicieran los y las diputadas de Morena junto con la senadora Valdez, denunciando las prácticas más sucias cometidas por el presidente de su partido Otniel García en el proceso interno, no deja ser una vacilada.

Un cochinero, como el que afirman que hubo, no puede pasar desapercibido desde el momento que se hace, los denunciantes dejaron pasar días para darlo a conocer, y lo hicieron tan mal, que solo generalizaron, no hubo detalles, no se dijo nada de la estructura que utilizó Otniel, ni el número de camiones contratados para el traslado, ni quien contrató, ni cuál fue su costo, ni exhibieron movimientos de cuentas bancarias para mover dinero para el pago, ni nada.

Hay que recordar que los denunciantes se sentían muy cómodos tomándose la foto con Otniel, asistiendo a sus eventos políticos, aplaudiendo sus discursos, guardando silencio sobre las anomalías que ellos bien sabe ha cometido con o sin elecciones internas.

Acaso no callaron cuando García, al más puro estilo de Gustavo Pedro Cortés, se fue al baño a la hora de votar el préstamo de siete mil millones de pesos, tratando de eludir su responsabilidad. O la Diputada Sandra Amaya que votó en contra, solo para engañar que no estaba de acuerdo, prueba de ello fue que nunca pidió sanción ejemplar para quienes lo aprobaron, y mucho menos, la diputada Amaya y Otniel García, alertaron a la sociedad lo que estaba ocurriendo. Fue muy evidente, todos estaban en el enjuague.

Los denunciantes señalan métodos sucios en el proceso interno de Morena, similar a los que usan los partidos tradicionales ¿Acaso ellos llegaron por vías muy democráticas a los puestos que tienen?

Porque después, de qué con bombo y platillo, y presumiendo de una preocupación que realmente no tienen, porque quizá ni los estatutos de su partido conozcan, como los mariachis, “callan” ¿Ya llegaron a un acuerdo? ¿Hubo nuevo reparto de pastel? ¿Se arreglaron en lo obscurito?

Si tanto preocupaba que la sociedad supiera su denuncia, porque ahora no les preocupa que la gente sepa el seguimiento que están haciendo, que digan si ya recurrieron a las instancias del partido, si ya piden sanciones y hasta expulsiones. Todo parece indicar que solo se burlan de la gente y hacen ruido para negociar, lo cual es igual o más turbio que lo que sucedió en la elección interna.

Claro que todo le sirve a la derecha para golpear al Presidente López Obrador y al proyecto de la 4T. Hubo una escalada de catastrofismo afirmando que era la extinción de Morena, incluso alguien llegó a decir que López Obrador era ya un estorbo.

Pero las pillerías de los dueños de la franquicia de Morena, no tienen nada que ver con el partido. En Durango votaron 214 mil ciudadanos por Morena, se ganó la mayoría de los municipios, le ganaron por el doble al PAN y solo quedaron treinta mil votos abajo del PRI.

Estos ciudadanos, nada tienen que ver con los que pelean rabiosamente por le dirección del partido, quedarse con las prerrogativas y el derecho de imponer candidatos.

Ese grupúsculo que al margen de la fuerza morenista, lucran, negocian, hacen tranzas. Podemos asegurar que la gran masa social que vota por Morena, son los verdaderos morenistas. Lo que está en tela de duda, es si los diputados, la senadora y otros acaparadores del partido, son realmente de Morena. O no

Puedes comentar con Facebook
Anuncios
Total
6
Shares
Related Posts