Yo no fui

Por Marco Espinosa López

Resplandor entre rejas LIV

-Platícanos, hoy te dieron sentencia. * Sí, hoy me dieron sentencia. Me dieron cinco años cuatro meses de máxima, cinco de intermedia y cuatro ocho meses de mínima.

– ¿Por qué estás aquí? * Por homicidio calificado

– ¿Hace cuánto fue eso? * Hace cuatro meses y tres semanas

– ¿Qué sientes después que te dieron sentencia? * Pues me sentía incómodo, de no saber por lo que iba a estar aquí, me siento incomodo de no saber cuánto iba a estar aquí; pero ahora que estoy y ya me sentenciaron ya me siento más a gusto.

– ¿Estás a gusto ya? * Ya, porque ya sé lo que me voy a estar aquí, a fin de cuentas ya no puedo hacer nada. Pero me sirve para ver qué voy a hacer mientras esté aquí en el CERTMI; voy a estudiar.

– ¿Vas a estudiar aquí? * Sí, estoy estudiando la prepa. Aquí adentro voy a ir a talleres, a portarme bien aquí adentro para no tener reportes.

– ¿Qué dice tu familia? * Pues haga de cuenta que no platiqué con ellos. – ¿No estaban? * Sí, pero me sacaron rápido a la audiencia. – ¿Quién estaba, tu mamá y tu papá? * No, ellos ya murieron. – ¿Con quién estabas? * Pues con la que me crió, mi abuelita. Ella es como mi mamá. – ¿Cuándo la vas a ver? * Pues todos los domingos viene. – ¿Cómo crees que se siente? * No pues hace rato le hice una carta y le dije…

– ¿Nos puedes platicar? * Sí. Le dije que no se sintiera mal, que aquí estoy bien, que me tratan bien y todo para que no se sienta mal. – ¿Cuántos años tiene tu abuelita? * 71.

– Y cuando pasó lo que hiciste ¿No pensabas en ella? * No, pues como le diré, haga de cuenta, yo no lo hice pero me echaron la culpa del homicidio.

– ¿A quién asesinaron? * A una tía política. – ¿Y qué va a pasar ahora que tengas a tu abuelita enfrente, porque le escribiste una carta, pero no es lo mismo al verla? * Sí, pues desde que estoy aquí, desde hace cinco meses me ha venido a ver todos los domingos. – ¿Qué te dice? * Que me esté a gusto aquí, que nada pasa.

– ¿Ella vivía sola contigo? * No, con unos tíos.

– ¿Qué más vas a hacer? Platícanos, aquí adentro y saliendo. * No pues aquí voy a estudiar, aquí adentro y saliendo voy a buscar un trabajo y una carrera si se puede. – ¿Estudiabas allá afuera? * Sí. – ¿Qué estudiabas? * La prepa. – ¿En qué semestre? * En tercero, pero aquí me bajaron. – ¿Por qué? * Porque me dijo el coordinador que estaba mejor empezar de nuevo.

– ¿Tienes tiempo no? * Sí. – ¿Y qué te gustaría estudiar?  * Todavía no lo pienso muy bien pero lo voy a estar pensando en lo que estoy aquí… Lo voy a pensar.

– Qué piensas de lo que sucedió. Dices que tú no fuiste, pero algo tuvo que haber pasado para que te inculparan y algo tuvo que haber estado mal para que se haya presentado esa situación ¿Estuviste en el lugar equivocado? * Pues sí estaba en esa acción pero no fui yo, yo no fui. – Pero ya te sentenciaron. * Si porque el que fue tenía 13 años y no le pudieron hacer nada pues…

– ¿Te arrepientes de eso? * Pues de haberlo llevado allá con mi tía, sino pues ahorita no estuviera aquí la neta. – ¿En dónde estarías? * Pues en mi casa. – ¿Haciendo? * No pues de diario me iba a los rebotes; a jugar rebote, frontón, y a veces pues andaba en la calle y así, me salía de la prepa y me iba a la calle.

– ¿Tenías novia?  * Hace como cuatro meses terminé, antes de que sucediera todo esto. – ¿Y que son cinco años para ti, de estar aquí? * No pues todavía ¿Cómo le diré? ¿Cómo le explico? Todavía no lo puedo creer, pero a la vez los cinco años dicen que con la prepa puedo salir antes. – ¿Terminando la prepa? * Sí, y pagando la reparación del daño.

-¿Y cuánto sería?  * 161 mil pesos. – ¿Y con eso ya saldrías? * Sí, con eso ya el Juez me puede dar la libertad, y si me porto bien, sin reportes, en tres años me voy de aquí.

– ¿Te gustaría salir o quedarte? * Salir. Afuera está más bien. Estoy bien aquí para pensar todo, para reaccionar, para no volver a hacer lo que he hecho allá afuera.

– La persona que dices que fue quien mató a tu tía ¿Dónde está, has sabido de él? * Vino a la audiencia.  – ¿Qué sentiste cuando lo viste? * Me da coraje que está allá afuera y yo aquí adentro; pues me da coraje.

– Era tu tía política ¿Te llevabas bien con ella? * Pues es que le fui a pedir dinero prestado, 200 pesos. Le conté a este chavo que era prestamista y la mató; agarró ondas negras. Llevaba una pistola y le disparó.

– ¿Qué hay de tus compañeros, cómo te llevas? * No, pues bien. – ¿Con todos? * Sí, pues chido también. – ¿Te vas a refugiar en las actividades, en tus compañeros? * Sí, me voy a integrar a todo lo que pueda.

– ¿Algún día repetirás un error como este? * No, ya no. Pues uno no sabe verdad; si sale uno quién sabe verdad. Pero ya no, debo pensar antes de accionar y ya no usar drogas. – ¿Ese día andabas drogado? * Sí, la verdad sí. – Gracias.

*Tomada del libro: Espinosa M.. (2015). Resplandor entre rejas. México D.F.; Benito Juárez, SNTE.

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