Artearte | Frida Kahlo, celebrando su natalicio

Por David Muñoz Carranza

Pocas artistas pintoras mujeres en México han alcanzado la proyección que esta célebre personalidad conquistó.

En esta columna no vamos a analizar la obra pictórica y/o plástica que Frida Kahlo creó, ni tampoco estudiaremos la composición de sus obras; o lo que mucha gente piensa, dice o escribe sobre los trabajos de la artista que mas trascendencia ha alcanzado alguna pintora mexicana.

Sobre Frida se han escrito muchísimos libros en relación al análisis de su obra, también se ha publicado lo que ella escribía; por ejemplo sus cartas, sus pensamientos, sus frases, y también se han replicado sus diarios; pero en esta ocasión no hablaremos de eso; sólo hablaremos del personaje que con todos los elementos unidos, tanto en su trabajo profesional así como su imagen, pensamientos, ideales y utopías que hicieron de ella lo que casi todo mundo ha llegado a conocer, a reconocer, ya sea por sus obras o por su filosofía de vida.

Frida Kahlo fue una mujer fiel a si misma, a sus ideales, a su propuesta pictórica, pues en aquel tiempo aunque el surrealismo todavía no llegaba a nuestro país, fue el escritor André Bretón, quien la descubrió y le dijo que su obra pertenecía al estilo surrealista por lo que ella plasmaba en sus cuadros; aunque ella decía que su obra no la consideraba dentro de este movimiento artístico; su propuesta mas bien era personal, lo que Frida pintaba era lo que ella quería expresar a través de sus lienzos; aunque, cabe mencionar que en ese entonces fue muy innovadora, porque a algunos especialistas de las artes les parecía algo fuera de lo común los temas que abordaba; ese tipo de obras casi no se plasmaban aquí en nuestro país.

La honestidad en su trabajo, al igual la tenacidad para seguir pintando lo que a ella le inspiraba plasmar fue lo que le abrió las puertas en el mundo del arte, pues poco a poco fue exponiendo sus obras en exhibiciones individuales, asimismo muestras colectivas, también su carácter y personalidad influyeron, pues se rodeó de grandes y muy buenos amigos que la cobijaron en su andar artístico.

Frida Kahlo expuso en Estados Unidos y en Europa; lo que para ese entonces era muy destacable para los pintores que podían lograr hacer eso, y ella fue una de estos artistas que lo materializó.

Tanto como por su indumentaria, así como su arte, Frida siempre dio de que hablar, pues siempre andaba vestida con trajes típico de las etnias de nuestro país, además hay que recordar que era una fiel admiradora de los animales, pues siempre se hizo acompañar de sus mascotas que tenía en casa, cuando posaba para fotografías o al plasmarlos en sus diversas obras.

Es importante mencionar que en la parte social siempre apoyó a los más necesitados.

Después se regresó a vivir de nuevo a su México querido, en el barrio de Coyoacán, donde está su casa-museo Frida Kahlo, a la cual acuden miles y miles de personas cada año para tener esa agradable experiencia de conocer la casa de una de las más grandes artistas que era pintora, mujer y mexicana que trascendió su tiempo.

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