De rock y cosas triviales | Back in Black con Foo Fighters y Brian Johnson, un orgasmo musical

Raquel Carreón Lugo

Si bien muchos podrían pensar que el orgasmo se puede conseguir solamente mediante el acto sexual, yo me atrevo a decir que hay otro tipo de orgasmo, el orgasmo musical, y Foo Fighters al lado de Brian Johnson lo consiguieron a la perfección.

Una de las canciones emblemáticas de todos los tiempos es Back in Black, AC/DC hace que la vida cobre sentido, esa fusión de sonidos y sobre todo esa sensación que recorre cada una de nuestras células nos hace recuperarnos y volver a sentirnos vivos, simplemente algo inefable.

Back in Black debe estar en el repertorio musical de cualquier rockero, es de “cajón”, AC/DC es la excelencia convertida en realidad, la voz de Brian Johnson a sus 73 años está llena de historia, algo desgastada, pero yo diría que es perfecta.

En el Vax Live realizado en el SoFi Stadium en Los Ángeles donde estuvieron 27 mil personas, un concierto con causa, para concienciar  a la población acerca de los beneficios de la vacunación contra el Covid 19, pero además se reunirán fondos para el apoyo a los países que fueron desfavorecidos a la distribución de las vacunas.

Fue un concierto en donde muchos no esperaban tal actuación, si bien iban con la expectativa de ver a Foo Fighters con grandes canciones como Everlong, Times Like These, All My Life y Best of You, no esperaban que compartiera escenario con Brian Johnson, quien a su vez le inyectó su toque especial, ese toque que hace que el escenario se funda a sus pies.

Asimismo esa comunión que se tiene entre grandes hace que se inyecte de nueva cuenta esa jovialidad que perdemos tras los días monótonos y llenos de trabajo como lo es la vida adulta.

Definitivamente la gente que estuvo en vivo, pudo presenciar uno de los mejores duetos que la vida les va a presentar, además de que cuando es de sorpresa, algo inesperado, siembre el sabor a la boca es mucho más dulce.

Pero porque la agresividad o sensualidad de orgasmo musical, es ese momento cumbre, el clímax de estar en el momento ideal para explotar de júbilo, en donde el rock es especialista en eso.

Psyche Loui, profesora de psicología y neurociencia de la Universidad de Wesleyan, decidió estudiar el fenómeno de orgasmo musical, ya que a todos los que nos gusta esa forma de percibir la música y hacerla parte de nuestra vida, nos resulta un tanto complicado expresar con palabras ese escalofrío que recorre nuestra columna vertebral y se acelera el corazón a mil por hora, incluso hasta nos ruborizamos, temblamos y sudamos, muy parecida la sensación a la del coito.

Cuando una música diferente capta la atención del sistema nervioso, nuestras células del cerebro se asustan y puede generar reacciones orgásmicas, demasiado similares a las que dan las drogas y sexo, es por eso que se vuelve adictivo, así como los rockeros somos adictos justo al rock.

El orgasmo musical es el resultado y la recompensa de un entrenamiento, es la sensación de satisfacción y la recompensa por alimentarse, en otras palabras rockeras elegantes, es la evolución del cerebro y del cómo la música se involucra en nuestra entrañas y cada una de nuestras células y partículas nos hacen ser los seres más vivos y felices, porque solo el rock genera esa parte dormida de nuestro ser.

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