De rock y cosas triviales | Imaginémonos cosas chingonas

Raquel Carreón Lugo

Persona 1- Y porqué puedes lograr todo lo que te propones

Persona 2- Porque yo soy chingón

Persona 1- Diría el Chicharito, imaginémonos cosas chingonas

Recuerdo tan a la perfección que fueron las primeras palabras en las que entablamos una conversación, y justo hoy 7 de abril del Año del Búfalo, que representa el orden, la disciplina, esfuerzo, trabajo y cambios sistemáticos, confirmo a la perfección que eres chingón.

El empezar un nuevo año siempre es emocionante y satisfactorio, si hay un día demasiado valioso en la vida de cada uno, es justamente cuando se cumple años, es renacer y recordar que uno está aquí debido a magia y alineación de nuestros linajes, es tan especial que nuestros seres queridos se acuerden de nosotros justo ese día.

Tus gustos son tan distintos a los del común de la gente, tus sentimientos son tan únicos a los de los mortales, tu corazón es tan infinito y puro, tu pureza es tan auténtica, estoy segura que lo que te mereces son puras cosas y sucesos chingones así como tú lo eres.

Si bien es cierto que los ídolos son tan importantes en nuestro caminar, todos tenemos a varios, ese día que me platicaste que estuviste en el foro justo donde Pedro Infante grabó una película, al ver tus ojos con tanta emoción lo único que pude sentir fue tu emoción, en ese momento no entendía porque generabas eso en mí y en mi mente no dejaba de tararear: Pasaste a mi lado, con gran indiferencia, tus ojos ni siquiera voltearon hacia mí.

Diría el gijonense Nacho Vegas, mi ídolo y master de vida, lecciones, y putrefacciones de momentos en esa en la melodía Ocho y Medio: seré muy breve, te extraño y eso duele.

Justo así, ni más ni menos, simple y sencillo, te extraño y eso duele, confieso que he llorado varias veces, me ha dolido, pero como los verdaderos guerreros, eso es lo que me has enseñado con tanta humildad, que hay que ser fuertes y grandes vikingos ante la adversidad más atroz.

Tu niño interior es tan inocente, que hace que seas un niño adulto tan ejemplar, justo como un niño cuando se sorprende al tener un aguinaldo en sus manos, eres un niño adulto tan feliz que lo único que quiere es justamente eso, ser feliz y sí que vas por muy buen camino; eres todo un ejemplo de lo que deben ser y sentir los humanos adultos.

Entre humo y alcohol, entro en razón, pero ya sin pantalón, que empiece la función, me vengo y me voy, entre sábanas y alcohol, no encontraré amor, son solo algunas de las palabras de La Petite Mort, ese regio que en varias ocasiones coreaste sus canciones en esas habitaciones donde solo tu y yo sabemos que eran de nosotros.

El amor que tienes a la naturaleza, no solo a los animales, sino lo que conlleva la galaxia, es tan mágico, cada mes que la luna llena alumbra la bóveda celeste, sacó mi objetivo y disparo, pensando en ti, así como lo escribió Zoé: Luna, no me abandones más que tiendo a recuperarme en la cuna de tus cráteres, silencio, se abre la tierra y se alzan los mares al compás del volcán.

Tu sonrisa brilla a kilómetros, tu buena vibra siempre hace que cualquiera se olvidé de esos problemas cotidianos que tanto nos agobian, tu sonrisa cada vez que me quitabas el control del estéreo de mi auto para escuchar ese colombiano de 27 años, que tanto lo idolatras, aunque yo no concuerde con ese género (yo soy rudota), el hecho de verte feliz valía la pena recetarme varias rolas, como con: Trajiste colores, me diste razones, estaba sediento en pleno desierto, siguiendo tu rastro, me perdí, en el laberinto del jardín cruje mi corazón de hojalata.

Bunbury, ese español que ha influenciado tanto en mi caminar desde hace muuuuchos años, el nombre de mi columna es gracias a él, mi tatuaje es gracias él, una hepatitis que casi me mata fue gracias a él, hay una canción que no significaba nada para mí, pero cuando apareciste en mi vida tomó totalmente sentido, con La Constate es inevitable no pensar en ti: Sólo porque curaste mis heridas, y tu anatomía fue mi medicina y remedio para todo, mi bálsamo del Perú.

O bien como La Dosis Perfecta de ese agrupación tan perfecta que me desintoxica tanto mi alma, justo con: Esas noches, esos días cuando tú te retorcías en mis brazos, cuando veíamos estrellas y tú eras una de ellas, de esas que abrazan la tierra con su luz.

Un día me preguntaste con cierta incertidumbre, el porqué te trataba tan bien, mi respuesta fue fácil y sin pensarla ni un segundo, porque te lo mereces, después otro día me dijiste que te gustaba pensar que me gustas, y justo mi grupo circense argentino a los que sigo por todo el país cada vez que lo visitan, justo los Caligaris escribieron Mejilla Izquierda, que describe justo ese sentimiento que tengo por ti: Lo que más me gusta de vos es todo ese misterio y te quiero confesar que me gustas enserio, por más que tu belleza pueda causar un cataclismo, si no fueras lo que sos por fuera me gustarías lo mismo, lo mismo.

Deseo que sigas siendo inmensamente feliz, que ese desayunador ya sea palpable, que hagas tu cortometraje con esos personajes que un día me platicaste y justo con esa escena tan especial, que tus libros tengan el mejor editorial y que acapare los titulares de las secciones de cultura con una sonrisota tuya, que siempre tengas grandes sueños y metas; que sigas amando y admirando con todo tu ser a tu madre, a tu padre, a tu hermano, a tus amigos, a tu jefe, porque tu mismo lo dijiste, eres CHINGÓN; muy feliz vuelta al sol, te amo mi estimado y fino niño grandote.

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