De rock y cosas triviales | La salvación justa en el momento exacto, eres genial

Por: Raquel Carreón Lugo

Pide y se te dará, así de maravilloso son los enigmas del universo, llegas a tres décadas y un añito más de tu vida, y no cabe duda que el universo conspira a tu favor en todos los sentidos.

Si algo pudiera agradecer a la vida es el estar juntos, es justamente tener tanta compatibilidad en todos los sentidos, siendo que en un principio pensamos que éramos polos opuestos, después de casi cuatro meses nos damos cuenta que es todo lo contrario.

La música une razas, pero también une corazones e incluso hace que se consume el amor que se tiene escondido u olvidado; el rock es cultura, pero también es la forma más hermosa de saber y entender que uno está vivo.

Como siempre tan acertado, el maestro Joaquín Sabina quien se ha cansado de repetir “la vida no se cuenta por minutos, sino por sueños”, nuestra vida junta ya se cuenta por realidades, más las que nos faltan.

Lo lúgubre que éramos individualmente ya se esfumó, y ahora ya solo son colores de todos los matices, así justamente como lo es un concierto de rock, en donde uno llega a desintoxicarse en todos los sentidos, en donde cada una de nuestras células al ver y sentir esas notas musicales hace que nos volvamos a sentir vivos, eso es lo que tu y yo somos, por fin ya tenemos por quien sonreír y por quien levantarnos felices cada mañana.

Tres décadas y un añito, justo como se empieza esta aportación semanal, es solo una señal de que todo llega cuando tiene que llegar, justo así como Oasis, Calling on the stars to fall, and catch the silver sunlight in your hands, come for me and set me free, lift me up and take me where I stand.

Es solo el comienzo de una vida nueva, tanto en lo individual como en equipo, siempre sigue siendo ese rockstar lleno de energía cuando tomas tu guitarra, cuando la observas y ves que el mundo se detiene para disfrutar cada una de esas cuerdas, siempre continúa siendo ese músico que lo único que hace es tatuarse cada nota musical, siempre elige ser tu como hasta ahora lo has hecho, siempre continúa hablando y pidiendo por la pequeña Victoria porque cada vez que lo haces esos ojos se llenan de ilusión y de una luz indescriptible, siempre sigue siendo ese Ever que tiene el corazón más grande que jamás allá conocido.

Los 31 años que tal vez ni siquiera querías llegar, pero la vida es tan sabia que por fortuna no permitió que llegaras a hacer lo que muchas veces quisiste hacer y que ni la música te podía salvar, hoy esa música hace que la vuelvas a sentir con inmensidad, porque algunos ya se fueron, pero otros ya llegamos sin pensar que íbamos a llegar a tu lado, incluso que ni siquiera imaginaba que pudiera existir una persona como tu.

La música, el blues, son la combinación perfecta para que sigas abriendo los ojos cada mañana y veas esa compañera que ha estado contigo en todos tus momentos, esa guitarra que es tan parte de ti, continúa haciendo música que es lo que más disfrutas y lo que haces tan genial.

Momentos cortos y momentos largos, peleas cortas y peleas largas, noches cortas y noches largas, días cortos y días largos, pero una vida juntos en todos los sentidos, así es como ya lo decidimos, porque los dos nos salvamos cuando ninguno de los dos quería ser salvado, grandiosa nueva vuelta al sol, porque recuerda que hoy es un buen día para morir, Ometeoth Ocahei, te amo.

 

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