De rock y cosas triviales | ¡Música! Melancólico alimento para los que vivimos de amor: Julio Cortázar | Solo soy una prostituta musical: Freddie Mercury

Por: Raquel Carreón Lugo

El problema de la realidad no se enfrenta con suspiros, así lo decía Julio Cortázar, ese escritor que nació justo un 26 de agosto pero de 1914, de los mejores hombres que ha tenido la humanidad en cuestión de realismo mágico y surrealismo.

Pero es que Julio Cortázar quien murió justamente el año y día en que nací, un 12 de febrero de 1984 sigue vigente, es un referente, incluso su obra Rayuela ha sido traducida en 30 idiomas diferentes.

Y cuál es la similitud que tiene Julio Cortázar que tiene con Freddie Mercury, el vocalista de Queen, al igual que el intelectual de nacionalidad argentina y francesa, la causa de su muerte fue el SIDA, los dos grandes no pudieron más y dejaron un gran legado, tanto es así que en pleno 2021 siguen tan vigentes.

Solo soy una prostituta musical, así lo decía el líder de la banda británica y vaya que su prostitución lo hacía con muchos huevos.

Freddie murió un 24 de noviembre de 1991, el último concierto con la banda fue el 13 de julio de 1985 justo en el Live Aid, ahí ya sabía que tenía SIDA y aunque en el escenario nunca se notó su debilidad física, se encontraba en sus últimos años de vida.

Aquel 12 de febrero de 1894 dieron a conocer que la causa de la muerte del autor de la frase ¡Música! Melancólico alimento para los que vivimos de amor, leucemia, la cual fue provocada por SIDA que contrajo en una transfusión de sangre en Francia.

Literatura totalmente surrealista, no cualquiera puede entender ni mucho menos entender lo que en una ocasión escribió: Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra “madre” era la palabra “madre” y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mi un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba.

Es cierto, en cada concierto quienes cantamos somos los que asistimos, no nos damos cuenta que estamos cantando ante 10, 100 o miles de personas, no asociamos que ir a un concierto es cantarla a todos, es por eso que el autor de Bohemian Rhapsody lo dijo: Amo a la multitud. Amo más que nada el momento en que estoy frente a ella. Amo cantar nuestras canciones, pero más que nada sentir que la multitud es parte del espectáculo, cuando son ellos los que cantan.

Están a muy poco de tener una vacuna contra el SIDA, está prácticamente erradicado, actualmente se puede tener una vida sin complicaciones sin este virus, tal vez Mercury y Cortázar simplemente nacieron en el tiempo equivocado, su misión fue dejar un gran legado y que cada año ya sea en su fecha de nacimiento o en su muerte los recordemos, leamos sus poemas o cantemos a todo pulmón sus grandes melodías.

Y es que algunos músicos y escritores aunque no los hayamos conocido en persona, estuvieron ahí, tanto en nuestras alegrías como en las euforias, además en nuestras penas y desdichas, ellos nos dieron sus palabras y su compañía ya sea en nuestra soledad o en nuestra multitud, es por eso que los sentimos amigos cercanos, es por eso que nos duele cuando se van o en este caso nos duele recordar que murieron antes de que nosotros naciéramos y aun así son nuestros amigos íntimos.

Hoy es un gran día para leer ese libro de Rayuela que nunca hemos podido terminar o para tocar ese solo que nunca hemos practicado por la premura de nuestro monotonía diaria.

 

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