Durango en el tiempo | 400 años de historia de Canatlán

Oscar Luna G. 

Estamos próximos a terminar un mes más del año 2020, un mes lleno de sorpresas y conmemoraciones, que especialmente me gustaría mencionar al bello municipio de Canatlán, Durango, quien este 13 de Noviembre conmemoró IV siglos de fundación. Lamentablemente por la situación que estamos atravesando a nivel mundial, los festejos fueron de manera virtual, realizando una serie de actividades para que no pasara desapercibido este aniversario tan importante.

Tuve la fortuna de colaborar en estos festejos, con el proyecto de “Carta a Canatlán”, donde en conjunto con Daniel Soto Quiñones, director de Promoción Turística de este municipio, llevamos a cabo dicho proyecto. Este consistió en plasmar una carta dirigida para Canatlán, donde en ella resaltaran sus encantos naturales, su patrimonio, su historia, los acontecimientos más importantes por los que ha sido testigo, como ser el lugar que escondió al obispo Zubiria y Escalante del gobierno de Benito Juárez, o cuando los revolucionarios llegaron a él en 1919, así como también que fue el territorio donde vivió el cura Luis Batís, durante 26 años, quien después fue sacrificado por los federales en la guerra cristera y llevado a los altares en el año 2000. Sin olvidar los bellos lugares turísticos que tiene, sus costumbres y tradiciones, su gente y por supuesto su tan conocida manzana.

Posterior a ello, se filmó un videoclip con tomas alusivas a lo que se mencionaba en la carta, se le añadieron subtítulos al inglés para tener un mayor alcance de vistas, y se le dio difusión en diversa paginas culturales del Estado de Durango, donde afortunadamente la respuesta fue muy favorable, causando un impacto muy buena en la sociedad con este proyecto.

Reconozco enormemente al H. Ayuntamiento de Canatlán y a Daniel Soto Quiñones, por el interés en dar difusión a estos proyectos culturales de tanta importancia para seguir conociendo la riqueza de los municipios de nuestro Estado.

CANATLÁN

Te escribo hoy que conmemoras IV siglos de tu fundación, he decidido venir a visitarte, el viaje ha sido corto pues a solo 65 km de la capital te encuentras. Me recibiste con tu escuela rural J. Guadalupe Aguilera, alma mater de algunos maestros. Siguiendo el camino comencé a percibir el olor de tus huertas, esas huertas llenas de manzanas, tan típicas de tu entorno.

Comenzaba también a respirar el olor de tu gente, esa gente trabajadora y buena que reside en ti, llena de sueños y esperanzas por salir adelante. Unos kilómetros adelante, antes de ir contigo, decidí hacer en una pequeña parada, en San Gerónimo de la Sauceda.

Quede fascinado con lo bello que es tu hacienda de estilo barroco tan distintivo, con sus 7 arcos en la fachada, con esas columnas que la enmarcan y con su templo anexo de San Gerónimo. Después, recorrí algunas de las calles de la sauceda, para seguir con mi recorrido hacia ti.

En poco tiempo había llegado a Canatlán de las manzanas, me recibieron tus calles tan bellas y ese monumento de la manzana, me sirvió como guía para llegar a tu plaza principal, no podía dejar de admirar cada lugar, esos comercios de tu gente emprendedora que rodean tus calles principales, te hacen sentir como si estuvieras en casa.

Entre a agradecer por el viaje a tu iglesia de San Diego de Alcalá, tu santo patrono desde aquel 13 de noviembre de 1620, llevado por tus fundadores, ese grupo de franciscanos misioneros.

Al salir de tu iglesia continúe mi aventura de conocerte, me dirigí a tu presa de Caboraca, donde puede apreciar esa amplia flora y fauna que habita en ti, enseguida me dirigí a conocer Cacaria, ese antiguo pueblo tepehuano que hoy alberca su hacienda con el mismo nombre, lugar que vio morir al obispo Zubiria y Escalante, en el año de 1863.

Comencé a percatarme que la tarde caía, y pude admirar el sol como se escondía entre tus oteros, decidí volver a tu plaza principal, sentado, platicando con tus habitantes sentía ese calor de hermandad que ofrecen, me contaron varias anécdotas que han vivido aquí, grandes deportistas, artistas y emprendedores son los que habitan en este bello lugar.

Lugar de patos en náhuatl, tu que albergaste tu presidio, como protección a la capital, nos despides con tu Cristo Rey en lo alto del cerro del garbanzo. Espero sigas siendo la tierra de grandes personajes, que conserves tus raíces, cultura y esa riqueza tan inigualable que tienes, que sigas conmemorando muchos aniversarios más.

Canatlán, esfuerzo fe y tradición, muchos te llevan en el corazón.

Con cariño, Gogojito.

 

 

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