Durango en el tiempo | De Plaza de Armas a Plaza Social

Oscar Luna G.

Uno de los lugares más emblemáticos, representativo y céntrico de nuestra ciudad, es la Plaza de Armas, misma que es concurrida por los duranguenses o turistas diariamente, en este lugar se llevan a cabo una seria de eventos de gran talla, y esta plaza ha sido testigo de una gran serie de acontecimientos que se han vivido en ella, pues nos acompaña desde la época de fundación de esta villa.

Después de ser fundado este Valle el día 8 de Julio de 1563 por el capital vasco español Francisco de Ibarra, comisiona a su coterráneo el capitán Alonso de Pacheco para que elaborara la primera traza de calles en este lugar. Misma traza contemplaba un lugar el cual sería destinado para plaza, Alonso eligió un amplio lugar que estaba cubierto por una siembra de maíz, un punto muy cercano de donde se juró fundada esta villa.

De esta manera nace el lugar que esta la fecha está destinado para albergar esta plaza. Durante este periodo colonial, al centro de esta plaza se encontraba una horca y una pica, símbolo de soberanía del Rey, ya que, aunque él no residiera en estos territorios, era una forma de hacer saber el poder que tenía, ya que quien incumplía sus leyes podía ser exhibido en este lugar.

El nombre de “Armas” se le designa por la principal actividad que se realizaba en este lugar, ya que estaba destinada al adiestramiento militar de las personas, mismas que se debían preparar por si alguien quería invadir estos territorios, defender al país. Una de las fotografías más antiguas que se tienen de la plaza en Durango es en el año de 1864, donde se aprecian las filas de las tropas francesas durante su intervención a estos territorios.

Esta fotografía fue tomada desde la azotea de uno de los edificios que estaban al norte de esta plaza, mismos edificios que anteriormente habían funcionado como casas consistoriales y cárcel eclesiástica, pero para estos años ya eran casas de particulares. La primera modificación que se le hizo a la plaza de armas, fue en el año de 1853, cuando se decide colocar un monumento al centro de esta, y trasladar la horca y la pica a la entonces plazuela del terror (hoy plazuela Baca Ortiz).

Este monumento llamado “La fuente Guadalupe”, rematada por el águila republicana, marcó un parteaguas en la funcionalidad que tendría esta plaza, pues a partir de estos cambios se comenzó a ver de diferente manera este lugar. Esta fuente no duró muchos años, pues en 1875 fue sustituida para colocar el primer kiosko, años después los edificios del norte, fueron remodelados y convertidos en el Hotel Richelieu (edificio oriente) y en el Palacio Municipal (edificio poniente).

En el año de 1917 el entonces gobernador de Durango, Gral. Gabriel Gavira, expide un decreto donde en uno de los tantos puntos, decide expropiar y derrumbar estos edificios, ya que la plaza era muy pequeña para el número de habitantes que se tenía, y con la eliminación de estos edificios se tenía ya un lugar más amplio. También en este año, con motivo de la recién promulgada Constitución de 1917, se le decide nombrar a este lugar como Plaza de la Constitución.

Para el año de 1920, se decide sustituir el antiguo kiosko por uno nuevo de dos pisos, con un estilo más modernista para la época, en este mismo año la plaza vivió un lapso muy difícil, pues el gobernador Enrique R. Nájera decide hacerle una serie de modificaciones, colocando principalmente dos grandes fuentes que cubrían una buena parte de esta plaza, pero esto fue muy criticado por la sociedad durangueña, pues en documentos de la época se puede leer como la gente les denominaba “los estanques horribles y húmedos de Nájera” e inclusive hubo algunas manifestaciones en esta plaza, con el objetivo de que fueran restituidos estas fuentes. Esto jamás se resolvió, y las fuentes duraron algunos años.

En los años posteriores del siglo XX, vemos algunas modificaciones que se le realizan a esta plaza, pues algunos gobernadores colocan árboles, otros bancas, cada uno con un toque diferente, y en el año de 1950 se decide construir el kiosco de cantera rosa, mismo que hasta la fecha lo podemos encontrar.

Es muy interesante este cambio social que se da en la Plaza de Armas, porque de ser un lugar de adiestramiento militar, un lugar donde el Rey ejercía su poder, hoy ya es un punto de reunión social, un lugar que constantemente transitamos sin imaginarnos todo lo que esconde en su pasado. Lugar donde se llevan a cabo una serie de eventos de nuestra ciudad, un espacio que muchos de nosotros tuvimos la oportunidad de visitar en nuestra infancia, donde encontrábamos a los globeros, las palomas y una gran cantidad de duranguenses disfrutando esta hermosa plaza.

Gran historia que tiene este bello lugar de nuestra ciudad, que nos ha acompañado desde la fundación, misma que hoy recordamos con orgullo en esta sección, espero todos valoremos su historia y recordemos con orgullo siempre a nuestra Plaza de Armas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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