DURANGO EN EL TIEMPO | DURANGO, ¿CIUDAD COLONIAL?

Por: Oscar Luna G.

Saludo con gusto a todos los lectores que semana con semana leen esta sección histórica donde tratamos interesantes temas acerca de historia de nuestro bello Durango. Es un gusto poder compartir datos e investigaciones históricas un año más, donde en esta ocasión me gustaría iniciar el año y este articulo con una interesante pregunta: ¿Durango es verdaderamente una ciudad colonial como la describe Miguel Ángel Gallardo en su corrido?

Hace días tuve la oportunidad de recorrer algunas ciudades del bajío donde admire la belleza arquitectónica, deguste su rica gastronomía y conviví con la bella gente de estos lugares que me hicieron sentir como en casa. Pero a su vez al visitar algunas de estas ciudades, hizo que en mi se generara esta pregunta antes expuesta, que después de una reflexión en base a las investigaciones, llegue a una conclusión, misma que me gustaría compartirles.

Según algunos sitios las ciudades coloniales en México se caracterizan por tener un estilo arquitectónico uniforme, es decir, que resguarda edificios emblemáticos, una catedral y capillas, calles pequeñas y empedradas, múltiples callejones, plazuelas y jardines. Además, casi siempre están asentadas geográficamente entre montañas.

Agregar que las ciudades coloniales también se consideran con esta denominación si en ellas aguardan una cantidad de edificios históricos, monumentos o iglesias que fueron edificados en el periodo de colonia en México, que este periodo comprende desde 1520 hasta el año de 1821, año en el que con la consumación de la Independencia se considera que dejamos de ser colonia de España.

En Durango efectivamente tenemos algunas construcciones de la época colonia, edificaciones particulares como el Palacio de Juan José de Zambrano o el palacio del Conde de Súchil, construcciones eclesiásticas como la emblemática Catedral de Durango o templos como Analco, San Agustín, etc. Pero si realizamos un análisis arquitectónico, en Durango abundan las construcciones tanto eclesiásticas como particulares pero de la época del porfiriato, estas construcciones de finales del siglo XIX.

Precisamente por el auge que la ciudad tuvo en este periodo, como ya habíamos mencionado anteriormente la ciudad de Durango era bastante pequeña y por describirla podemos mencionar que era austera, pues no se tenían estas grandes construcciones que hoy en día conocemos como antiguas, ya que la ciudad era muy pequeña, pues apenas y se dividía en 5 cuarteles que sumando sus calles formaban de oriente a poniente 9 calles y de sur a norte 8 calles.

Pero fue ya para finales del siglo XIX cuando la modernización y el auge en edificaciones llego a Durango y con esta cuestión se comenzaron a construir grandes casonas como el palacio de las Rosas, de las Lágrimas, casas de la actual calle 20 de noviembre, Constitución entre muchas otras. Aunque cabe mencionar que la mayoría de estas modificaciones fueron a casas que verdaderamente eran coloniales.

Esto quiere decir que aquellas austeras casas coloniales de la ciudad fueron modificadas durante el porfiriato y con esto su valor catastral fue en aumento, pues estas modificaciones hacían que su valor aumentara. Si analizamos algunas casas de la ciudad se alcanzan a percibir con algunas puertas o ventanas de características coloniales pero en sus fachadas alguna agregación de finales del siglo XIX.

En cuestión eclesiástica también hubo un auge durante el porfiriato, pues con los hermanos canteros de apellido Montoya se embellecieron los interiores de los antiguos templos coloniales, tal como el altar del Santuario, San Martin de Porres, entre muchos otros casos.

Otra de las características que se menciona para que una ciudad sea considerada colonial es que conserve sus calles con empedrado original, cuestión que Durango lamentablemente ya no conserva, también ha perdido algunas construcciones de la época colonial como lo fue su acequia, su parían, su plaza de toros entre muchos otros edificios coloniales.

Con todos estos argumentos, podemos mencionar que la ciudad de Durango no es precisamente una ciudad colonial, sino una ciudad porfiriana, ya que la mayor parte de su arquitectura y esencia es de este periodo. Aclaro que sé que en su momento fuimos colonia, pues fue una etapa de más de 3 siglos que atravesamos y gracias a ella estamos aquí, solo menciono que comparando estos dos periodos de la historia, se llega a la conclusión que somos una ciudad porfiriana.

Pero esto no quita créditos al hermoso corrido que compuso Miguel Ángel Gallardo, en la que describe a esta ciudad como una “Callada y tranquila, ciudad colonia”, una frase que sin duda ha trascendido en cuestión histórica de la ciudad. Cada uno de nosotros podemos considerar a la ciudad de Durango como queramos, porque independientemente si es colonial o porfiriana con lo que si coincidimos es que es hermosa y tranquila.

Considero es un tema interesante, porque es una de las grandes características que tenemos frente a otras ciudades, muchas veces no valoramos los grandes atributos que tiene Durango, sin imaginarnos que somos ricos en diversas cuestiones, es momentos de darnos cuenta. Espero con este articulo valoren más su arquitectura, esencia y esa historia que reside en cada rincón nuestro.

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