Durango en el tiempo | DURANGO EN EL PORFIRIATO

Por Oscar Luna G. 

El día de ayer 2 de julio, se celebró el aniversario luctuoso de Porfirio Díaz, uno de los hombres más controversiales en la historia de México, pues la división de opiniones hacia su persona son muchas, existe quien cree que es un villano, otros que es un héroe, independientemente de la opinión de cada individuo, debemos reconocer el trabajo que realizo dicho hombre por este país.

Díaz llego por primera vez a la presidencia en el año de 1876, durando un cuatrienio al frente del poder ejecutivo, posterior llega su compadre Manuel González como sucesor y 4 años después en el año de 1884 Díaz llega de nuevo al frente de este poder para durar en el 26 años, hasta 1911 cuando después de haberse detonado la Revolución Mexicana, decide renunciar al poder e irse al exilio a Paris Francia, donde años después muere.

En esta ocasión me gustaría explicarles el progreso que Durango tuvo durante este periodo conocido como el Porfiriato, un periodo de crecimiento, avances tecnológicos y progreso, donde todos los Estados de México, fueron privilegiados en recibir de alguna manera estos avances y la ciudad de Durango, no fue caso exento de esto.

La estabilidad política que caracterizó al régimen porfirista en México se tradujo en un progreso material notable en los centros urbanos que se vio reflejado en la construcción tanto de obras públicas como privadas. Los ferrocarriles se convirtieron en la base para llevar a cabo esta modernización a lo largo del país.

Los principales trenes fueron el Ferrocarril Central entre México y Ciudad Juárez y luego por el Ferrocarril Internacional que llegó a Durango en 1892, con la idea de llegar a Mazatlán, proyecto que no se concluyó por lo escarpado de la serranía. Sin embargo, se conformó un eje transversal a Tepehuanes que permitió a la entidad formar parte del mercado nacional al que pudieron acceder las materias primas duranguenses. Se realizaron inversiones en la agricultura, ganadería y se comenzaron a explotar los bosques. La minería de metales preciosos tuvo nuevamente un lugar preponderante en todo el estado y se estableció una nueva ferrería en las faldas del Cerro de mercado donde se fundía el material con carbón mineral transportado por el ferrocarril.

La capital duranguense se mantuvo durante la época porfiriana como centro administrativo estatal, mercado regional para las actividades agropecuarias y artesanales. El gobierno del estado emprendió varias obras para convertir a Durango en una ciudad digna de los nuevos tiempos con la construcción de un nuevo hospital civil, la penitenciaría, un teatro, la pavimentación de las primeras calles y la introducción del agua potable y alcantarillado que permitió la expansión de la ciudad hacia la parte norte, donde estaba la estación de ferrocarril.

Por su parte el gobierno municipal construyó un nuevo edificio para sede, un mercado central y remodeló la plaza y los principales edificios públicos. La Iglesia católica por su parte remodeló varios templos e inició la construcción del enorme templo expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús. Los particulares llevaron a cabo la remodelación y construcción de numerosas casas que le dieron su fisonomía al actual centro histórico.

Otra faceta muy interesante de este periodo es el crecimiento urbano que se tiene en Durango durante estos años, el crecimiento fue bastante grande, pues una gran cantidad de fincas urbanas comenzaron a construirse a las periferias de la ciudad. Hoy en día aún podemos observar una gran cantidad de estas moradas que se encuentran en el centro histórico, con esa arquitectura porfiriana tan distintiva, mismas que hoy, son ya monumentos arquitectónicos.

Sin duda alguna el porfiriato fue un periodo de mucho progreso para Durango, un periodo que marco un parteaguas en la historia de nuestra ciudad, progresos que actualmente aún podemos encontrar y observar, que quizá muchas veces hemos visto o visitado sin imaginarnos que son pruebas del gran avance que se tuvo en estos años.

Hoy recordamos la muerte de Porfirio Díaz Morí, un personaje controversial, que trajo a nuestra ciudad el modernismo y progreso, es respetable la opinión de cada uno de nosotros consideremos de este hombre, pero reconozcamos el trabajo que realizo para nuestro Durango.

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