Durango en el tiempo | LA JUVENTUD EN DURANGO

Por: Oscar Luna G.

El pasado jueves 12 del presente, se celebró en México, el día internacional de la juventud, día que se celebra desde 1999, el cual tiene por objetivo situar en primer plano y ante la comunidad internacional los problemas de los jóvenes y celebrar el potencial de la juventud como socios indispensables de la construcción de nuestra sociedad mundial.

En esta ocasión me gustaría hacer un breve reencuentro del papel que han tenido los jóvenes en nuestra ciudad a través de los siglos, porque si bien siempre ha tenido Durango una gran cantidad de jóvenes resididos en el, no siempre han tomado el mismo papel e importancia, ya que los tiempos han ido cambiando.

Desde la época de fundación de esta ciudad tuvo que haber habido jóvenes, quizá un número menor, por la cuestión de que muchas cabezas de familias se estaban estableciendo aquí y venían acompañados por toda su familia de abundantes miembros y muchos de ellos eran hijos jóvenes.

En el año de 1595 el grupo de religiosos jesuitas establecieron en esta ciudad la primer escuela de letras, para que los jóvenes de este territorio se adiestraran en diversas materias, con el tiempo la escuela adquirió la categoría de Colegio de Guadiana gracias a las donaciones del canónigo Francisco de Rojas y Ayora, así como de Juan de Nava y esto permitió que el número de alumnos incrementara, pero ya no solo jóvenes de esta ciudad, sino de los Estados vecinos, pues  era el colegio más importante de la Nueva Vizcaya, por lo que jóvenes de Sinaloa, Chihuahua, Sonora entre muchos otros cambiaron su residencia a Durango.

Grandes y destacados jóvenes ha tenido Durango atreves de los siglos, pues algunos destacaron en cuestiones artísticas, culturales, deportivas e inclusive militares, pues en siglos pasados su deber con el Estado era grande, por ejemplo, en la intervención francesa a mediados del siglo XIX, gran cantidad de jóvenes se unieron a las filas de adiestramiento militar para comenzar a prepararse en caso de que el Estado los requiriera.

La vida cotidiana para ellos era diferente, pues por ejemplo la forma de conquistar a una mujer era asistiendo a misa los domingos para que a la salida cuando las familias conversaban en el atrio, ellos aprovechaban para platicar con las jovencitas, para después invitarlas a comer algún helado en la Plaza de Armas.

Ya para los años 50s del siglo XX comienzan a adquirir importancia en las juventudes las tan conocidas tardeadas, aquellas pequeñas fiestas que se realizaban en algunas casas particulares y eran durante la tarde pues tenían que terminar antes de que se ocultara el sol. Para estos años también era de gran concurrencia el asistir a los clubes sociales, donde los jóvenes tenían una serie de actividades.

Las juventudes eran muy unidas, esto lo podemos comprobar en el movimiento estudiantil que se dio en Durango en el año de 1966, donde una gran concurrencia de jóvenes de diversas escuelas, asistieron a manifestar su inconformidad, sin temor a cuál fuera a ser el resultado, afortunadamente en Durango, se pudo llegar a un acuerdo y se evitó que sucediera algo como por ejemplo lo de México en 1968.

Mencionar también las sociedades de alumnos de las diversas instituciones que a lo largo de las últimas décadas ha sido un acontecimiento de gran relevancia entre los jóvenes, pues realizan una serie de actividades en beneficio para la juventud durangueña. Hoy en día podemos ver perfiles juveniles en diversos puestos administrativos o cargos públicos, conforme pasan los años la sociedad se ha ido dando cuenta de la gran capacidad que tiene estas nuevas generaciones.

En la actualidad la juventud en Durango ocupa un gran porcentaje de población, jóvenes trabajadores, emprendedores, estudiantes, artistas, deportistas, entre muchas otras ramas en las que destacan, jóvenes que han demostrado la capacidad que tienen para dirigir nuestro Estado. En décadas pasadas existía en la ciudad el INJUVE instituto encargado de escuchar y atender a los jóvenes, hoy existen dos institutos el IDJ y el Municipal de la Juventud, que atiende a este grupo de sociedad.

En algún tiempo Durango fue testigo de mirar a Guadalupe Victoria estudiar en esta ciudad, a Atanasio G. Sarabia realizando sus investigaciones, al joven de Montoya aprendiendo de su padre el labrado de cantera, a la niña Lola del Rio, viviendo sus primeras aventuras en las calles de este Centro Histórico, Anitua cantando sus primeras notas de ópera y muchos más que llegaron a ser grandes personajes y pusieron el nombre de Durango en alto.

En un futuro seremos fieles testigos de que jóvenes hoy vigentes llegaran a ser destacados en diversas facetas, a nivel nacional e inclusive mundial, confiemos en las juventudes duranguenses y recordemos a todos aquellos que en algún momento fueron jóvenes, porque la juventud es una de las mejores etapas de nuestra vida y qué mejor de haberla disfrutado en esta bella ciudad tan colonial.

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