Durango en el tiempo | LA MUERTE DE FRANCISCO VILLA

Por Oscar Luna G. 

El pasado martes 20 de julio, tuve la oportunidad de asistir al homenaje luctuoso en honor al Gral. Francisco Villa, el cual se celebró en la CDMX en el monumento a la Revolución, lugar donde se encuentran los restos del general.

El evento estuvo encabezado por Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, quien acompañada de diversas autoridades realizaron el homenaje por el 98 aniversario de la muerte de Francisco Villa, el cual murió en el año de 1923.

Se realizó la entrega floral como ofrenda, frente a la puerta que da acceso a la cripta donde reposan los restos de Villa, debajo de uno de los pilares del Monumento a la Revolución, llevado ahí en el año de 1976, por órdenes del entonces presidente Luis Echeverría.

Pero debemos recordar quien fue este hombre, explicar el por qué se encuentra en este monumento. José Doroteo Arango Arámbula, como su nombre era nació el 5 de junio del año de 1878 en La Coyotada San Juan del Río Durango. Hijo de Doroteo Arango y Micaela Arámbula.

Hombre que se unió a la filas revolucionarias en el año de 1910, tras la invitación de Abraham González, entonces gobernador de Chihuahua, los cuales se unieron a las filas maderistas para derrocar a Porfirio Díaz, el cual había creado una dictadura en el país.

Su participación en esta rebelión fue sobresaliente pues su habilidad para las batallas resaltaba, permitiéndole las batallas de muchas, de las cuales iba ganando respeto entre la sociedad. Sus méritos fueron tantos que fue nombrado gobernador provisional del Estado de Chihuahua, cargo que ocupo por poco tiempo pero realizo una serie de actividades para el bien de la sociedad.

Cabecilla de la División del Norte, la cual organizo en la hacienda de la Loma en Lerdo Durango, la cual tuvo una destacada participación, pues se convirtió en un sólido grupo de personas que se unieron con un mismo objetivo, los cuales eran dirigidos por este hombre de grandes habilidades.

En el año de 1916, ataco acompañado de algunos de sus villistas, Columbus USA, lo cual lo convirtió en el primer mexicano en atreverse a atacar dicho país, que ya para entonces era uno de los principales a nivel mundial, que poseía ya una serie de tecnología en armamento.

Amplias fueron las luchas en las que se destacó en general, algunas victoriosas, algunas otras no, pero siempre con la frente en alto y siempre preocupado por el bien común de la sociedad.

En el año de 1920, tras una serie de tratos, decide dejar las armas en Tlahualilo Durango, a cambio de esto se le concedió la hacienda de Canutillo, la cual se encuentra entre los limites políticos de Durango y Chihuahua. En dicha hacienda inicio su vida de hacendado, despejado de batallas, peligros entre diversas cosas.

Villa había dejado ya esta rebelión, para vivir tranquilo en su nuevo modelo de vida, pero lo que jamás dejo, fue a sus enemigos que obtuvo en esta rebelión, los cuales seguían molestos por algunas acciones que Villa realizó. Algunos de ellos comenzaron a planear estratégicamente el asesinato de este hombre, para vengar todas sus acciones.

No podemos decir con exactitud quien fue el que mando matar a Villa, pues para poder comprobarlo tendríamos que tender pruebas como documentos, pero no existen. Lo que si podemos realizar son hipótesis sobre los posibles culpables de su muerte, que el principal culpable que la gente ha señalado en los últimos años es el entonces presidente de México, Álvaro Obregón.

Independientemente de quien fue quien realizo la orden para eliminar a este caudillo, cumplió su objetivo, pues un 20 de julio del año de 1923, Francisco Villa fue emboscado en Parral Chihuahua, recibiendo una gran cantidad de detonaciones las cuales ocasionaron su muerte de manera inmediata.

De esta manera murió a la edad de 45 años, con un largo historial de batallas y amoríos, el general Francisco Villa, orgullosamente nacido en Durango. Tras su muerte fue sepultado en el Panteón Civil de Parral, pero años después su tumba fue violada, pues sacaron el cuerpo se Villa y se llevaron su cabeza.

De igual manera son diversas las hipótesis de quien y donde quedo la cabeza de Villa, jamás volvió a aparecer, por lo que en Parral descanso su cuerpo sin cabeza en este panteón, hasta el año de 1976, año en que fue ordenado trasladar su cuerpo al Monumento a la Revolución.

Hoy Villa descansa debajo de este gran monumento, tras 98 años de haber sido asesinado, el cual independientemente de la opinión de muchos que consideran si es héroe o villano, fue un duranguense que se destacó en este periodo tan importante en México.

Desde la gran capital, los duranguenses asistentes a este evento, recordamos con orgullo a Doroteo, a ese hombre que ha dado identidad a Durango en los últimos años, aquel personaje lleno de misterios y debates, el cual recordamos en esta ocasión, al por siempre recordado Francisco Villa.

 

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