Durango en el tiempo | La olvidada cripta en Durango

Oscar Luna G.

Bajo la actual calle de Francisco I. Madero en el Centro Histórico, se encuentra un espacio muy interesante, un lugar desconocido para muchos, pues el paso del tiempo ha ido dejando en el olvido a la tan conocida en los siglos pasados, cripta de la iglesia de San Francisco.

Pero antes, debemos contextualizar acerca de la orden religiosa de los franciscanos, recordemos que ellos fueron el grupo de misioneros que acompañaron a los conquistadores españoles, ya que fueron los encargados de evangelizar a los naturales de estas tierras. En el caso de Durango, los primeros evangelizadores franciscanos llegaron años anteriores a la fundación de la villa y se establecieron en el hoy pueblo de Nombre de Dios, posteriormente, ya para principios del siglo XVII, establecieron su tercer orden en el centro de esta ciudad.

Construyeron su convento de san Antonio, un templo dedicado a san Francisco y un templo de Tercera Orden, esto como ya mencioné por ser la tercera orden fundada en este lugar, esta orden se caracterizaba por ser austera y caritativa con la sociedad, además de caracterizarse por construir criptas sepulcrales bajo sus iglesias.

Las criptas era un espacio arquitectónico subterráneo en que se enterraba a los seres fallecidos, porque recordemos que la forma de ver la muerte en los siglos pasados era distinta a la que hoy en día percibimos de ella. En ella se sepultaban los cuerpos vestidos con la túnica de san Francisco, ya que en aquellos tiempos no se acostumbraba a sepultarlos con ropa y pertenencias de su uso cotidiano como hoy en día, sino que era con este hábito para que, al momento de la resurrección, Dios observara la vida austera que llevaron y les permitiera regresar al mundo de los vivos.

El grupo de franciscanos en la ciudad no fue la excepción, y también construyeron este espacio debajo del templo, en esta cripta se tiene el antecedente que fueron llevados grandes personajes de la ciudad, por ejemplo, José Ignacio del Campo Soberon y Larrea, mejor conocido como el Conde de Súchil, el murió en el año de 1892 y en los documentos eclesiásticos se lee que fue sepultado en esta cripta, curiosamente descanso frente a su aristocrático palacete, pues su tan conocida casa se encontraba cara a cara con este templo.

También en este espacio fueron llevados los cuerpos de diversos miembros del cabildo eclesiástico como el canónigo magisterial Diego Inurrigarre que murió en el año de 1770 y en un acta capitular, explican cómo es llevado en procesión de catedral hacia este templo de San Francisco, para después ser sepultado en esta cripta con su hábito.

Es así como por muchas décadas los cuerpos de grandes personajes reconocidos en Durango, son sepultados en este lugar, no se tiene el registro de cuantos cuerpos descansan aquí, pero se cree que es un numero grande, tampoco se conocen las medidas exactas de esta cripta, pero es de suponer que es muy amplia para el numero de cuerpos que se mencionan fueron sepultados aquí.

Para el año de 1860 con la creación del Panteón Municipal de Oriente, creado a raíz de las leyes de Reforma de Benito Juárez sobre la secularización de los cementerios, este lugar dejo de ser usado para la sepultura de cuerpos y ya para finales del siglo XIX el grupo de Franciscanos fue abandonando este conjunto de lugares eclesiásticos.

Por este motivo, en el año de 1917 el gobernador Gabriel Gavira, decide derribar estos edificios pertenecientes a los franciscanos, dejando solamente la cripta en el subsuelo, después de este derrumbe quedaron las ruinas de este lugar por muchos años, pues después de 15 años aún se lee en los periódicos de la época, las quejas que se tienen por el mal estado de este lugar y también mencionan que los niños en sus travesuras ingresaban a la cripta a curiosear los cadáveres.

Quizá derivado de esto, se decide obstruir el acceso a este lugar, pero la gente de la época sabía perfectamente a que altura estaba el ingreso, pero después de años fue quedando olvidada la cripta y ya para los años 50’s se construye el actual edificio multifamiliar, los negocios aledaños y se pavimenta la calle dejando debajo de ella el acceso a este interesante lugar.

Hoy, aun descansan los cuerpos de muchos personajes de Durango en esta cripta, bajo esta calle y estos negocios, esperemos ser testigos de la apertura y exhibición de este lugar, que se realicen estudios e investigaciones y conozcamos en ella aún muchos datos desconocidos de nuestra ciudad.

Definitivamente Durango no deja de sorprendernos con su amplia historia que tiene, pues cuantos de nosotros no hemos caminado por esta calle, sin imaginar que debajo de ella esta una gran cantidad de cuerpos óseos, pero a partir de hoy, espero cada que transiten por este lugar recuerden esta cripta, y ya no sea algo olvidado en el tiempo.

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