Durango en el Tiempo | TEMPLO EXPIATORIO

Por Oscar Luna G.

El centro histórico de nuestra bella ciudad de Durango, cuenta con diversos templos edificados en diferentes etapas de la historia. La mayoría de ellos fueron construidos entre el siglo XVII y siglo XIX, entre este periodo se erigió la iglesia de San Miguel, el Sagrario Metropolitano (hoy San Juan de los Lagos), Santa Anna, Catedral, Analco, San Francisco y Tercera Orden (derribados en 1917), San Juan de Dios, y el último entre estos siglos antes mencionados fue el Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús.

De este es del que hoy les contare su historia, ya que guarda abundantes datos históricos porque su construcción fue toda una odisea, atravesó uno de los periodos más complicados para México y con ello, ocasiono que su edificación durara más de cuatro décadas, pero no nos adelantemos, hablemos primero de la historia del solar donde fue erigido.

El solar donde fue construido, se encuentra en el lado oriente del centro histórico, un lugar bastante “alejando” de la ciudad en el siglo XVIII, ¿Por qué menciono esto?, pues lo digo porque en este lugar el entonces obispo de Durango, Francisco Gabriel de Olivares y Benito, mando construir su casa de campo, frente al jardín de San Antonio, dicha casa la usaba para descansar de la ciudad, así lo describe en algunas cartas. Hoy en día este lugar es considerado dentro del centro histórico, pero hace más de 200 años a la sociedad se le hacía un lugar alejado y a las afueras de Durango, que interesante ver y analizar el cómo era Durango en aquel siglo.

Para el año de 1811, el obispo Gabriel de Olivares realiza una acción de beneficencia para la sociedad, ya que dona su casa de descanso, para que en ella se albergara el hospital de la viruela, pero este hospital solo estuvo por un año, porque para finales de 1812 en esta casa se instaló la Casa de Moneda de Durango, aquella construcción colonial, sirvió varias décadas para la elaboración de las monedas de esta ciudad.

Para la década de los 60s del siglo XIX esta Casa de Moneda dejo de trabajar en este lugar, fue trasladada a otra casona del centro histórico, y a su vez esta casa construida en el siglo XVIII que tenía una excelente arquitectura fue derribada por causa desconocidas para quedar nuevamente el solar, lo único que se percibía en este lugar era al lado norte la enorme barda de la entonces Penitenciaria de Durango.

Fue hasta 1890 cuando se comenzó a dialogar para la construcción de un nuevo templo en este lugar, un dialogo entre la diócesis y el estado para obtener este terreno, porque recordemos que décadas atrás se había dado la separación de la iglesia del estado, con las leyes de Juárez y una de las cosas que se limito fue que la iglesia fuera dueña de bienes inmuebles.

Fue el 12 de abril de 1891 cuando se colocó la primera piedra de lo que sería el Templo Expiatorio, hace 131 años que se iniciaban los trabajos en este lugar, un diseño muy amplio que abarco la gran parte de este solar, ya que las dimensiones de la iglesia comprenden desde la calle 5 de febrero, Apartado y la calle de Saucos, este templo es después de catedral la iglesia con mayor dimensiones del centro histórico.

El proyecto estuvo encabezado por Francisco Rodríguez, quien proyecto hacer un templo inspirado en la Sacre Coeur de Paris, cabe mencionar y aclarar que solo fue inspiración arquitectónica con toques personales y de estilo propio del maestro del proyecto. Lamentablemente no fue terminada en poco tiempo, ya que el costo para su construcción se elevó ampliamente y además para el año de 1910, se desato el conflicto armado de la Revolución Mexicana, ocasionando que la obra se suspendiera y quedara en obra negra por varios años.

No fue hasta la década de los 40s, del siglo pasado cuando la sociedad comenzó a proponer concluir este templo que había quedado inconcluso y de esta manera se comenzó a organizar un grupo de canteros locales para que terminaran la construcción, siendo el año de 1948 cuando se concluyó y se entregó a la sociedad de Durango, mediante una gran ceremonia encabezada por el entonces obispo de Durango, José María González y Valencia.

Se determinó que este templo fuera expiatorio, que quiere decir esto, que debe de ser una casa de oración donde de manera permanente este expuesto el Santísimo Sacramento para la expiación de pecados. Con ello se formó un grupo de adoración nocturna que oran y custodian todos los días del año al santísimo expuesto en este templo.

Es muy interesante las similitudes arquitectónicas y de diseño que tiene este templo, con algunos otros templos expiatorios de México, como lo son el de Guadalajara, León, Apizaco, entre algunos otros, que he tenido la oportunidad de visitar y compararlos con nuestro bello templo en la ciudad de Durango, un lugar muy visitado tanto por católicos como por turistas, porque independientemente de la religión de cada persona, nadie puede negar la bella arquitectura que tiene.

A más de un siglo del inicio de su construcción, hoy luce intacto y reluciente, todo duranguense alguna vez en nuestra vida hemos transitado frente a él, pero quizá no conocíamos su historia, de ser así la próxima vez que pasen frente a él, rememoren estos datos tan interesante, de nuestro Templo Expiatorio del Sagrado Corazón de Jesús, en Durango.

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